Si hay un deporte en estos Olímpicos 2008 que carece de espíritu es el fútbol. Sí, el fútbol de Beijing no tiene un principio generador, ni carácter, tampoco es íntimo o parecer no tener sustancia de algo. Le falta aliento, brío, esfuerzo, algo así que fortifique el cuerpo. Y el fútbol esta vez no lo tiene.
No veo a Ronaldinho sacando su espíritu. Tal vez lo haga si llega a la final. Pero toda su novela, la del Barcelona, la de su llegada a Italia, molesta, y mucho. No creo que juegue como en los viejos tiempos. Hay gente que no lo necesita. Si pierde seguirá ganando igual y seguirá siendo una estrella. Él quiere es notarse y dejar estela que pasó por Beijing.
Lionel Messi, otro de ellos, hará jugadas pero no jugará como en el Barcelona FC. No sé si estos mass media todavía jueguen por una medalla, por un nombre, por una historia. Uno quiere es, digamos, ver a Diego Buonanotte, que juega en River, llorar como un bebé si gana la medalla. ¿Llorará Riquelmne por una medalla si se ha ganado una Intercontinental?. Nadie cree.
Un ejemplo de espíritu fue lo que hizo la gimnasta rumana Nadia Comaneci. Se fue a los Olímpicos de Montreal, Canadá, como una deportista cualquiera, como una niña auténtica de sueños. Lo conseguido allí hace parte de la historia. La deportista se adjudicó por primera vez en la historia del certamen la increíble cifra de siete 7 notas máximas de 10. Algo así como que la mujer de sus sueños le diera un beso. Eso fue el respiro del espíritu.
Argentina iniciará la defensa de su título olímpico este 7 de agosto ante Costa de Marfil en el partido inaugural del fútbol masculino. En su grupo, el A, también están Serbia y Australia. (Xinhua). Brasil, entre tanto, debutará el mismo día ante Bélgica, en la ciudad de Shenyang. Los brasileros conforman el Grupo C que incluye Nueva Zelanda y la selección del país anfitrión.
Todo eso muy bien, ¿pero estos equipos guardan el espíritu de un país?. Argentina, por ejemplo, sólo tiene 3 jugadores que juegan en su país. Luciano Fabian Monzón y Juan Roman Riquelme (Boca) y Diego Buonanotte (River). De resto, son del Getafe, del Liverpool, del Real Madrid, del Marcelona.
Ocurre algo similar con Brasil. Tiene 4 jugadores afincados en su país: Alex Silva (Sao Paulo), Thiago Silva (Fluminense) Hernanes (Sao Paulo), Thiago Neves (Fluminense). Si somos románticos los hinchas argentinos y brasileros no deberían ser seguidores de sus equipos, porque de lo contrario serían hinchas del Barcelona FC de Messi o de Pato del Milán.
Le preguntaban a un aficionado en un diario local argentino: ¿Vas por quién en Olímpicos? "Voy por Messi y Riquelme. No tenía ni idea de la nómina. Uno tiene que ir por el país, no por el jugador. Si alguien que no tenga televisión por cable y le guste el fútbol Messi es casi un desconocido. Y pasa, y es grave. Entonces, por qué ser hincha de lo desconocido.
Llegaron los Juegos y todo parece bien hecho. Sólo hay que esperar que estos dos países lleguen a la final. Ese día el espíritu aflorará, y cuando pase eso habrá fútbol, toque de pelota, y todos celebrarán. Ojalá me equivoque, quiero equivocarme porque necesitamos fútbol.