En Cali, la ‘Capital Deportiva de Colombia’, la calle 34 norte, que es de doble calzada en el sentido oriente occidente y viceversa, con un caño de aguas lluvias al medio, comunica, fundamentalmente, desde la glorieta donde está erigido el monumento a la Solidaridad, con la Avenida Vásquez Cobo y 100 más hacia el occidente, con la tradicional Avenida Sexta, frente a las instalaciones de una de las sucursales de Almacenes La 14.
Pues bien, esta vía, principalmente la calzada de oriente a occidente, es un auténtico camino de herradura, que muy poco o casi nada tiene que envidiarle a las trochas de la época colonial de la ciudad y el país. El tráfico vehicular, de toda clase de automotores, es incalculable. El tramo frente a la sede social ‘Alex Gorayeb’, perteneciente al Deportivo Cali, es una vergüenza pública que sonrojaría a la más impávida de las administraciones municipales.
Sería muy plausible y la comunidad lo agradecería, que ahora que tanto la administración departamental como municipal está en abierto plan de congraciarse con los aficionados al fútbol, para lograr amplio respaldo popular, dedicarán algún dinero a la reparación de esta arteria vial.
Si las vías ‘arterias’ no tienen ninguna importancia para el organismo municipal encargado de aliviar en parte esta caótica situación de las calles de Cali, qué futura solución esperan aquellas que podríamos denominar vías ‘venosas’, en sectores secundarios o marginados ?