Es lógico. La afición nacional al fútbol esta sencillamente indignada con el resultado de 0-4 en Santiago de Chile, donde Colombia además de ser goleada, jugó muy mal. Uno de los peores partidos de la era Pinto Afanador.
Pero luego de la tormenta, como decían sabiamente los abuelos, viene la calma. Veamos:
1º. Paraguay con 17 puntos
2º. Brasil con 13 puntos
3º. Argentina con 13 puntos
4º. Chile con 13 puntos
5º. Uruguay con 12 puntos
6º. Colombia con 10 puntos
7º. Ecuador con 9 puntos
8º. Venezuela con 7 puntos
9º. Perú con 7 puntos
El farolito de las eliminatorias para Bolivia con 5 puntos, luego de robarle un punto a Brasil en su propio campo. Un logro histórico para el balompié del altiplano, que debe tener henchido de orgullo a Evo Morales.
Pero vamos al grano: Es tan parejo el desenvolvimiento de la actual eliminatoria, con la salvedad de
Paraguay que aún no conoce las flaquezas de tan largo periplo, que Colombia, que se dio el ‘lujo’ de desperdiciar seis puntos o al menos cuatro, estando en la sexta casilla del tablero de posiciones, está a sólo tres (3) puntos -una victoria- de la trilogía integrada por Brasil, Argentina y Chile, lo cual equivale, de momento, al segundo escaño de la ronda suramericana. No todo está perdido.
Y lo anterior se está dando, por la sencilla razón de no existir (como siempre se ha sentenciado) que en el fútbol no hay lógica. Y así por ejemplo, Argentina, un equipo de valiosos jugadores a nivel mundial, no gana, ni de local ni de visitante, hace un buen rato. Estarán muy cómodos los argentinos con el señor Alfio Basile ? Por otro lado Brasil que doblegó, también por goleada a Chile en Santiago, es decir actuando de visitante, sólo logró un empate a cero goles con Bolivia, con el agravante de haber jugado los hombres del altiplano con 10 hombres, en buen lapso del juego.
Estarán muy complacidos los recalcitrantes hinchas brasileños con el señor ‘Dunga’?.
Con casi el 50% de las eliminatorias cumplida, la superioridad innata de Brasil y Argentina, al menos de momento, no es manifiesta. Los equipos del ‘estrato cinco’ del continente están dando problemas, caso Paraguay, Chile, Uruguay y Ecuador que viene empujando. Y no descartemos a Colombia.
La próxima fecha es difícil. El sótano del torneo lo disputarán Perú y Bolivia en la gran altura de La Paz. Argentina deberá solventar su epidemia de ‘empatitis’ frente a Uruguay en Buenos Aires, mientras Ecuador será un hueso durísimo de roer para Chile, una vez más en la altura de Quito, mientras Venezuela, por su lado, no regalará ningún metro del campo de juego a Brasil en el estadio ‘Pueblo Nuevo’ de San Cristóbal.
La duda está por los lados de Colombia, que recibe al líder Paraguay. Un triunfo nacional (ahora imposible para casi todos, pero factible mientras jueguen 11 contra 11) además de algún traspié en los partidos indicados anteriormente, ubicaría de nuevo a los hombres de Pinto Afanador, que debe hacer ‘uso’ de su segundo apellido para sacar afanosamente al equipo de tan incómoda posición, en posiciones de avanzada.
La preocupación radica en el pobre desempeño del equipo, del poco compromiso de algunas ‘estrellas’, fabulosas en sus prestigioso equipos del exterior, pero mediocres cuando de vestirse con la tricolor se trata.
Al técnico Jorge Luis Pinto debería dársele, por honrado, por pletórico de buena voluntad, por ansioso de acertar en toda la línea, la oportunidad de los dos próximos partidos (Paraguay y Brasil) en octubre. Menos de un mes para ser exactos.
Para esa ‘prueba de fuego’ no sería bueno pensar en retornar a Barranquilla ? La altura de Bogotá de poco o nada sirve. Si se funden los visitantes, igual cosa acontece con los colombianos, quienes en su gran mayoría residen en otras latitudes del mundo. Y para completar, la famosa preparación de tres o cuatro días previos al juego, se lleva a cabo en Llanogrande, a diferente altura sobre el nivel del mar. Lo anterior, si es que vamos a endilgarle al factor metros, el reciente contraste frente a los ‘Charrúas’.
Si el técnico Pinto está como equilibrista, en la cuerda floja, bueno sería que se jugara su cargo en los dos partidos del próximo mes. Sería sano pensar en otros hombres, así no posen de figuras enaltecidas en el exterior por la crónica deportiva. En el medio nacional, es decir en los equipos del actual certamen ‘Finalización’, es factible encontrar jugadores con alto rendimiento competitivo, que con absoluta certeza estarían dispuestos a jugársela por Colombia y por su propio futuro deportivo, con más sentido anímico de patria y más fuerza testicular en el accionar. En otras palabras y como suele decirse en el ambiente taurino, convocar a jugadores con ‘hambre’, apetito de gloria y dejar sentados a algunos cuantos, que ya tienen su futuro asegurado e interpretan el llamado a filas, para jugar por Colombia, como un favor que le prestan al país.
Todavía hay tiempo y podría decirse que suficiente, pero con un giro de 180 grados en todos los órdenes.