arcotriunfal.com | Un Portal a la Historia del Deporte

Fútbol  |  Biografías  |  Cápsulas Informativas  |  Columnistas  |  Crónicas  |  Efemérides  |  Escenarios  |  Especiales  |  Eventos  |  Hall de la Fama  |  Noticias
Fútbol|Crónicas|Alfredo DiStéfano a 55 años de haber llegado al Real Madrid
Viejas postales del fútbol

Alfredo DiStéfano a 55 años de haber llegado al Real Madrid

Con 82 años cumplidos, ‘La Saeta Rubia’ continúa siendo una institución en el cuadro merengue de España.
Alfredo D’Stéfano.

Alfredo D’Stéfano.

El famoso delantero argentino Alfredo D’Stéfano Laulhe, nació en Buenos Aires el 4 de junio del año 1926. Superó pues, los 82 años de edad.

Al lado de Adolfo ‘El Maestro’ Pedernera y Néstor Raúl Rossi, sus paisanos, dio origen a partir del año 1949 a una nueva era en el balompié espectáculo en Colombia.

El equipo Millonarios de Bogotá, uno de los mejores conjuntos de la década del cincuenta en el concierto internacional del fútbol, fue invitado por el Real Madrid de España, para celebrar en la capital española las bodas de oro del prestigioso equipo merengue de la península. A finales de marzo de 1952, más exactamente el día 30, el onceno ‘Embajador’ venció al Real por anotación de 4-2. Aquel partido y la magnífica exhibición brindada por la ‘Saeta Rubia’, marcaron el futuro del excepcional jugador.

Un año después, luego de una cerrada lucha por hacerse a sus valiosos servicios entre los eternos rivales Barcelona y Real Madrid, el ex centro delantero de Millonarios terminó vinculado de por vida al linajudo equipo de España.

D’Stéfano, en su libro ‘Gracias Vieja’, recuerda así su llegada al equipo del inolvidable dirigente Santiago Bernabeu:

Yo me adapté enseguida al Madrid. Y es que, tal y como se dieron las cosas, tenía que adaptarme rápido sí o sí. La adaptación mía aquí fue la siguiente: llegar de Barcelona -cuando se arregló todo- un miércoles en la mañana, en el tren que llegó a las diez y media a la estación de Atocha, con la familia y todo, en coche-cama; irme a pasar la revisión médica; ir a comer y, después de dejar a mi familia en el hotel Emperatriz, ir a la cancha a las tres y media de la tarde y ponerme a jugar un partido sobre las cuatro en el Bernabeu. Así fue como me presenté contra en Nancy, sin tiempo para nada. Ni había entrenado, ni venía entrenando, ni nada por el estilo. Así que el asunto era salir adelante como fuera. Y cuando se hace una cosa así, por lo general, uno fracasa. Lo que pasa es que he sido una persona valiente y he tirado para adelante, y me la juego, porque, en una situación así, más de cuatro se quedan parados y dicen: ‘No voy yo aquí…’

En aquel momento, además, para mí era una situación comprometida. Porque después del follón que se había armado con lo de no firmar por el Barcelona ni por el Madrid, y de tanto tiempo esperando una situación de esta naturaleza, de la noche a la mañana tuve que venir de Barcelona a jugar. Y eso de venir en la mañana y jugar en la tarde no se hace ni estando al cien por cien de preparación física.

Nunca olvidaré la fecha: 23 de septiembre. Vine, vi, venci. ¡La madre que lo parió! No sabía dónde me había metido. El equipo, además, no era el titular del Madrid. Era un equipo que estaba en formación, en fase organizativa. No conocía a nadie, estaba agotado del viaje, fuera de forma, porque en los últimos meses no me había entrenado con regularidad. Si hasta estaba nervioso. Pensaba en la familia, en que les había dejado en un taxi a las puertas del hotel y no había hablado con ellos en todo el día.

El partido se había montado, yo creo, en cuarenta y ocho horas para presentarme y sacar algún dinero. Pero bueno, me presenté y ya estaba a punto. Las prisas vendrían de que la Liga ya estaba en marcha. Perdimos (2-4). El Nancy tenía un gran equipo. Jugaba Tacoronte y Pientoni y ‘Toto’ Lorenzo, al que yo conocí del Boca y que luego fue entrenador del Atlético de Madrid. ¡Y yo de la estación al campo de juego !. No jugué bien, pero marqué un gol de cabeza. Ahora me tocaba esperar al siguiente partido.

Lo de Nancy fue el miércoles, y el domingo tuve que jugar contra el Santander en la Liga. Menos mal que el partido fue en casa y no tuve que viajar. Ganamos 4-1. Y volví a marcar. Todavía andaba medio desorientado porque no conocía a los contrarios, ni a los compañeros, ni sabía cómo pensaban, pero bueno.


El Madrid alineó en ese partido a Cosme, Gabriel Alonso, Campa, Seoane, Muñoz, Serrano (Goñi), Atienza, Sobrado, D’Stéfano, Rodríguez (Wilson) (Marsal) y Arsuaga. D’Stéfano, recién llegado de Barcelona y tras una larga inactividad, jugó con 78 kilos de peso. Su peso-forma, a lo largo de su carrera deportiva, osciló entre 73 y 74 kilos. Dejó algunos destellos, pero la impresión general fue de duda.

Comentarios

Nombre:
E-mail:
Ciudad:
País:
Comentario y/o aporte:
Por favor escriba el código de seguridad:
Este código nos permite bloquear el ingreso de mensajes automáticos.
Portal desarrollado por Carlos Andrés Carvajal y Juan Manuel Hernández
Redacción y dirección Tobías Carvajal Crespo
Todos los derechos reservados 2004 - 2011 © Tobías Carvajal 2012
Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización.
571rht21