Los antecedentes coperos del Botafogo de Brasil en Colombia y en partidos oficiales, son de vieja data. En el año de 1963, III versión de la Copa Libertadores de América, se constituyó en el segundo equipo del Brasil en visitar canchas nacionales en razón de tal certamen. En el citado año enfrentó a Millonarios de Bogotá, dirigido por el médico antioqueño, Gabriel Ochoa Uribe. El primer conjunto brasileño que rivalizó con equipos de Colombia, en disputa del mismo torneo, fue el Palmeiras, jugando frente a Independiente Santa Fé, en 1961.
El primer partido oficial de Botafogo en Colombia se cumplió el 7 de julio de 1963, frente al cuadro ‘Embajador’, partido que contó con el arbitraje del uruguayo Rubén Cabrera. Esa tarde ganó el cuadro visitante por marcador de 2-0, anotaciones de Antoninho a los 39 minutos del tiempo inicial y Rildo a los seis de la fase final.
Millonarios desperdició la ocasión de hacer el gol del honor, cuando el brasileño José ‘Pepe’ Romeiro erró un tiro penal frente al arco defendido por el mundialista Manga, en el minuto 26 del tiempo final. Esa tarde el equipo brasileño presente una línea ofensiva compuesta por Mario ‘El Lobo’ Zagalo, Antoninho, Amarildo y Jair Félix. Zagalo y Amarildo venían de ser bi-campeones mundiales, luego del certamen cumplido un año antes en Chile. El famoso Amarildo salió expulsado de juego. Por aquella época el técnico de Botafogo era Danilo Alvín.
El saque de honor de ese partido internacional de Copa estuvo a cargo del ex campeón mundial de boxeo, categoría mosca, el argentino Pascual Pérez, quien a finales de aquel mes de julio se enfrentó al crédito nacional, Bernardo Caraballo, pelea que tuvo como escenario la plaza de toros de Santamaría.
Hace ya 45 largos años, Millonarios jugó aquella tarde con los siguientes hombres: Pablo Centurión; Conrado Arango (expulsado), Finot Castaño, Héctor Lombana y Oscar Jamardo (Carlos Arango); Genaro Benítez, José Romeiro; Carlos Campillo, Delio ‘Maravilla’ Gamboa y Rubén Pizarro.
Luego de tres partidos (dos frente a Alianza de Lima, el otro integrante del Grupo número 2 de Copa y uno frente a Botafogo), los directivos de Millonarios decidieron no hacerse presentes en Río de Janeiro para el partido de vuelta -julio 21- pues el equipo ‘Embajador’ estaba eliminado. En cumplimiento de la multa establecida por la Confederación Suramericana de Fútbol, el conjunto bogotano pagó la multa, consistente en 4.500 dólares.