Este mes de septiembre, que toca a su fin, no puede pasar de largo sin hacer referencia al gran jugador argentino Angel Labruna Cavatorta, quien el 28 de septiembre, en caso de todavía vivir, habría cumplido 90 años de edad.
Angel Amadeo, que era su nombre completo, nació en Barrio Norte de Buenos Aires, Argentina, en 1918, en el hogar formado por Angel Labruna, un relojero de profesión y Amalia Cavatorta. El 16 de enero de 1945 contrajo matrimonio con Guillermina Josefa Carrasquedo. De esa unión nacieron Angel Daniel, en 1950, quien desafortunadamente murió a los 19 años. El segundo hijo de Labruna fue Omar Raúl, nacido hacia el año de 1957 y quien hasta hace poco tiempo, fue técnico del Deportivo Cali.
Sus comienzos deportivos se dieron en la sexta división del famoso River Plate, en el año 1932. Su estreno en la primera división se cumplió el 18 de junio de 1939, en partido para él inolvidable, frente a Estudiantes de La Plata. Ganó su primer sueldo, consistente en 25 pesos argentinos.
Jugador de toda la cancha, en tiempos en los cuales el fútbol era totalmente ‘diferente’ al de hoy. Fue un hombre muy hábil con la pelota, rápido en el pique y de certero remate con ambas piernas. Durante su carrera deportiva fue valorado como un auténtico ‘crack’.
Con el equipo nacional de Argentina jugó un total de 36 partidos. En primera división concretó un total de 289 goles. El equipo de sus grandes afectos fue el River Plate, en cuyas filas militó entre 1932 y 1959 hasta completar 515 partidos. Luego pasó por las toldas del Rángers de Chile, Rampla Junior de Uruguay y Platense. Estuvo con Argentina en el Campeonato Mundial de 1958 en Suecia.
Con River hizo parte de la más famosa línea ofensiva de todos los tiempos, identificada como ‘La Maquinita’, cuando jugó al lado de Muñoz, José Manuel ‘El Charro’ Moreno, Adolfo Pedernera y Félix Loustau.
En varias ocasiones visitó canchas colombianas. Uno de los más inolvidables partidos, el protagonizado frente a la Selección Valle del técnico húngaro, Jorge Orth, en enero de 1957. Un partido inolvidable, que concluyó con empate a dos goles. Como técnico, experimentó uno de sus mayores contratiempos, frente a otro equipo de Colombia, el Deportivo Cali, que con un gol de antología del tumaqueño, Willington Ortiz, superó al River Plate en el estadio Monumental de Núñez, por marcador de 2-1, la noche del 21 de abril de 1981. River quedó eliminado de la Copa Libertadores de América.
Angel Labruna Cavatorta, a escasos nueve días de cumplir 65 años de vida, murió el 19 de septiembre de 1983.