Con motivo de sus 60 años, la Dimayor organizó una encuesta vía Internet para escoger los seis mejores jugadores colombianos de toda la historia.
Con el mayor respeto por quienes resultaron elegidos, me parece de elemental justicia hacer algunos comentarios, con el único objeto de refrescar la memoria de algunos, informar a los más jóvenes y plantear un escenario acorde con los sesenta años de fútbol profesional que tiene el país, a partir del cual pueda hacerse una escogencia más real.
Para empezar, la votación a través de la página web de la Dimayor, excluye, involuntariamente, a muchos de quienes por su edad no manejan computador y no tienen posibilidad de hacer llegar su voto.
Si tomamos como edad base de un hincha los 25 años, los jóvenes que vieron u oyeron por radio el primer campeonato en 1948, ya tienen 85, los de 1958, 75 años, los de 1968, 65 años, los de 1978, 55 años.
Y en ese lapso Colombia produjo jugadores de un altísimo nivel, apenas alcanzado por el Pibe Valderrama y Faustino Asprilla, dos de los seleccionados en la encuesta recientemente publicada.
Cómo olvidar a Delio Gamboa, jugador que en 1957, haciendo parte de la Selección Valle, representó a Colombia en el Campeonato Suramericano de Lima y fue conocido futbolísticamente como “Maravilla” Gamboa, apelativo que se ganó por la enorme calidad, claridad y finura de que hacia gala, además de su gran condición como goleador, cualidades que lo llevaron a ser uno de los primeros colombianos contratados por un club del exterior.
Debutó en el profesionalismo con Atlético Nacional, pasó al Oro de México y de regreso al país hizo historia en la década del 60 con Millonarios, bajo la dirección del Doctor Gabriel Ochoa Uribe, al ser parte fundamental del equipo que obtuvo con este técnico una seguidilla de títulos en la década 1958 – 1968.
A finales de la anterior década surgió Alfonso Cañón, denominado el “Maestrico”, jugador de altísima calidad fundamentada en su gran inteligencia futbolística, depurada técnica, repentización y facilidad goleadora.
Tenía en todo momento del juego una gran visión de campo y habilidad, que le permitían tocar de primera, hacer cambios de frente, eludir rivales, percibir su llegada, anticiparlos y llegar con frecuencia a posición anotadora, todo con una facilidad pasmosa, sin carreras y aparentemente sin esfuerzo.
Su consolidación se produjo en la década 1968-1978, quizás la mas productiva del fútbol colombiano en cuanto a calidad se refiere, pues aparecieron Willington Ortiz, Alejandro Brand, Jairo Arboleda y Victor Campaz, quienes con Alfonso Cañon, quien venía de la década anterior, llenaron la retina de los aficionados.
Los cinco hubieran podido jugar en cualquier equipo del mundo.
Willington, para quienes no lo conocieron o lo conocieron después, era un puntero derecho de íncreible habilidad, velocidad, fuerza y guapeza, además de facilidad goleadora.
En su época de Millonarios alcanzó niveles inigualables. Transferido al Cali y posteriormente al América, contribuyó con su calidad a la obtención de varios campeonatos y a importantes campañas en Copa Libertadores, pero sin alcanzar la exquisita brillantez que mostró en Millonarios.
Alejandro Brand, quien actuó en Millonarios en la misma época de Willington, fue un jugador de todo el campo, gran armador, muy hábil, elegante, de espíritu combativo, goleador, líder. Con Willington fue jugador bandera del club, muy querido por la hinchada y merecedor del respeto de los aficionados al fútbol, hinchas o no de su equipo. Terminó prematuramente su carrera debido a una inoportuna y delicada lesión de rodilla.
Jairo Arboleda, volante ofensivo de altísima calidad, muy hábil, de gran recorrido y amplia visión de campo. No fue goleador pero si un gran armador, con enorme facilidad para hacer el pase-gol.
Víctor Campaz, delantero de gran habilidad, fuerza, rapidez y valentía para enfrentar solitariamente la línea defensiva rival y con mucha facilidad para definir, condiciones que le permitieron convertirse en goleador y estrella.
Entre 1978 y 1988 surgió Carlos Valderrama, jugador dotado de una gran personalidad, exquisita técnica, enorme inteligencia y velocidad mental.
Como en el caso de Arboleda, no fue volante goleador pero se caracterizó por la facilidad que mostró siempre para ser eje del equipo, organizar y dejar con mucha frecuencia a sus compañeros en posición anotadora.
Líder por excelencia, permanece en el recuerdo de los aficionados al fútbol, del país y del mundo, y es sin lugar a dudas el jugador colombiano con más reconocimiento en el ámbito internacional.
De esta misma década es Henry Caicedo, defensa centro excepcional, con gran calidad, manejo, dominio y anticipación. Jugador completo.
He hablado hasta ahora solamente de jugadores de campo. Pero no podría dejar de mencionar a un arquero que marcó una época en Colombia y revolucionó su posición para el fútbol del mundo. Me refiero a René Higuita.
René, primero con Nacional y luego con la Selección Colombia, impuso un estilo totalmente novedoso y revolucionario para la posición de arquero.
Un arquero líbero que jugaba en la línea media de su propio campo, que le permitía a su equipo jugar en el campo contrario, haciendo una gran reducción de terreno, recorriendo menos espacio, jugando a menor distancia de la portería rival y facilitando la presión sobre los adversarios que se veían obligados a jugar en su mismo campo y a ver disminuidas al extremo sus posibilidades de acercarse al arco del frente.
Esto sin hablar de los lujos que se permitía René, quien además de su patentado “alacrán”, daba toques de calidad parando con el pecho, cabeceando, saliendo a los costados, pasando el balón con la prestancia de un buen jugador de campo, haciendo combinaciones en función de ataque y convirtiendo goles al ejecutar faltas y penaltis.
Nacional y Colombia perdieron cuando René dejó de jugar con ellos, porque se volvió a ocupar el campo completo, porque el arco contrario se alejó, porque los rivales tuvieron mucho mas espacio para maniobrar, porque volvieron a ser once contra once.
René hizo que después de casi cien años la Football Association, entidad ultraconservadora encargada de velar por las reglas del fútbol y única con la autoridad para modificarlas, se decidiera a introducir sucesivos cambios que le dieron una participación mas activa al arquero en el juego del equipo y le hicieron comprender a quienes ocupan esa posición, que su función, además de atajar los balones que van en dirección al arco, es participar en el juego de conjunto.
Se necesita mucha, pero mucha personalidad, mucho conocimiento del puesto y mucho sentido de equipo, para arriesgar a jugar lejos del arco como lo hizo siempre René. Ha sido el revolucionario de su posición y tendrá de por vida el reconocimiento del fútbol y de quienes lo vimos.
Entre 1988 y 1998 aparecieron Faustino Asprilla y Albeiro Usuriaga, dos delanteros extraordinarios, el primero por todo el frente de ataque y el segundo puntero derecho, con habilidad, velocidad, potencia y facilidad para el gol.
Asprilla fue un jugador completo, que alcanzó gran dimensión en Europa jugando con el Parma y el Newcastle, época en la que fue reconocido como uno de los jugadores mas brillantes del mundo.
Además de los ya mencionados, el país ha producido muchos otros jugadores de gran condición, a lo largo de estos sesenta años de fútbol profesional.
Aunque en Colombia tenemos poco archivo audiovisual, que permita analizar la condición futbolística que tuvieron muchas grandes figuras del fútbol profesional en los primeros cuarenta años, confiamos que con la ayuda de los profesionales de la estadística con que contamos y de la buena memoria de periodistas deportivos que tuvieron oportunidad de conocer mas de cerca el desarrollo de nuestro fútbol, podamos elaborar una lista que incluya verdaderamente los mejores jugadores de estos 60 años de historia que se conmemoran.
En el enunciado de nombres que describo a continuación, he colocado una lista con los jugadores más destacados que surgieron en cada una de las seis décadas de profesionalismo, clasificándolos además en tres categorías.
Los de categoría superior ya mencionados al principio de este escrito, los he denominado Fuera de Serie o Super Clase, porque así se califica internacionalmente al jugador con facultades extraordinarias, que marcan la diferencia aún en el mejor nivel.
Los jugadores están incluidos en el período en que surgieron, independientemente de que su actuación haya cubierto períodos posteriores.
Que Colombia pueda mostrar diez jugadores fuera de serie en su historia futbolística, habla muy bien de la calidad y condición del elemento colombiano y debe ser motivo de orgullo para quienes queremos este deporte y de seguridad y confianza para quienes practican el fútbol y aspiran a ser figuras.
1948 - 1958
Sobresalientes:
Francisco “Cobo” Zuluaga, Efraín “Caimán” Sánchez.
Muy buenos:
Julio “Chonto” Gaviria Zapata, Antonio Julio de la Hoz, Carlos Arango Medina, Liborio “Leticiano” Guzmán, Oscar “Severiano” Ramos, Humberto “Turrón” Alvarez, Ricardo “Pibe” Díaz, Jaime Silva, Edgar Mallarino, Jaime “Manco” Gutiérrez, Edgar “Alpargate” Ramírez, Eusebio Escobar.
1958 - 1968
Fuera de serie:
Delio ‘Maravilla’ Gamboa, Alfonso Cañón Rincón (padre),
Sobresalientes:
Marino Klinger, Eduardo Retat, Oscar López, Jorge Ramírez Gallego.
Muy buenos:
Hernán Escobar Echeverri, Carlos “El Indio” Montaño, Mario Agudelo, Bernardo “Cunda” Valencia, Efraín Castillo, Fernando “Bombillo” Castro. Hermenegildo Segrera, Rodolfo “Tabaco” Escobar.
1968 – 1978
Fuera de serie:
Willington Ortiz, Alejandro Brand, Jairo Arboleda, Victor Campaz.
Sobresalientes:
Pedro Antonio Zape, Hernán Darío Herrera. Ernesto Díaz, Diego Edison Umaña.
Muy buenos:
Angel María Torres Miguel Escobar Víctor Bonilla (padre), Otoniel Quintana,
1978 - 1988
Fuera de serie:
Carlos ‘Pibe’ Valderrama, Henry Caicedo, René Higuita.
Sobresalientes:
Fredy Rincón, Andrés Escobar.
Muy buenos:
Leonel Alvarez, Carlos Enrique “La Gambeta” Estrada, Adolfo “El Rifle” Andrade, Bernardo Redín, Anthony “El Pitufo” de Avila, John Jairo Tréllez, Adolfo “Tren” Valencia. Luis Edo. Reyes. Arnoldo Iguarán,
1988 - 1998
Fuera de serie:
Faustino Asprilla, Albeiro “Palomo” Usuriaga.
Sobresalientes:
Mauricio ‘Chicho’ Serna, Iván Ramiro Córdoba, Víctor Aristizábal, Mario Alberto Yepes. Oscar Córdoba, Miguel Calero.
Muy buenos:
Rubén Darío Hernández, Edison “Guigo” Mafla, Arnulfo Valentierra, Iván René Valenciano, Jorge Bermúdez.
1998 – 2008
Sobresalientes:
Juan Pablo Angel, Giovanni Hernández, Fabian Vargas, Wason Renteria, Hugo Rodallega, Radamel Falcao García.
Muy buenos:
Mauricio Molina, Mayer Candelo, Camilo Zúñiga, David Ferreira, Freddy Grisales, Carlos Darwin Quintero, David Ospina.
Lo anterior es sólo un punto de referencia, para tratar de dar un panorama mas completo de las figuras que ha producido el fútbol colombiano y establecer realmente la lista de los mejores en estos sesenta años.