Una nota triste, dolorosa en extremo, publicó el día anterior el diario antioqueño ‘El Colombiano’, de la autoría de Jaime Herrera Correa. En ella hace alusión a la difícil situación que vive, a los 86 años de edad, el gran periodista de antaño, amén de hombre del deporte y la farándula, Guillermo Hinestroza Isaza.
“La mugre en muchas ocasiones -comienza la crónica- no permite identificar el color de la ropa de Guillermo Hinestroza. Las paredes de su residencia lucen amarillentas, evidenciando el abandono. Y su cama la comparte con tres perras y una gata.
“Los olores nauseabundos que se desprenden de su casa, ubicada en San Juan con Niquitao, son tan fuertes que antes de tocar la puerta, uno de sus vecinos trata de proteger a los visitantes diciendo: ‘si quiere le presto una máscara de oxígeno para que no se desmaye cuando entre…’
“El ‘Tío Memo’, como solicita que lo llamen, no recuerda cuándo fue la última vez que se bañó y ve normal que los animales coman y duerman en su lugar de reposo, porque los considera los ‘únicos seres fieles en la tierra’.
“En medio de ese abandono personal se encuentra este pionero del deporte y la farándula colombiana, que a sus 86 años de edad demuestra mantenerse lúcido y polémico”.
En otro aparte de la nota de Herrera Correa, el notable ex periodista colombiano no recuerda cuántos hijos tiene. “Es muy difícil -sostiene Hinestroza- subsistir con $ 380 mil pesos mensuales, pero prefiero vivir así que mendigarle a aquellos que se olvidaron del ‘Tío Memo’”.
Guillermo Hinestroza Isaza, además del gran gestor del Atlético Nacional del Medellín, miembro de Cicrodeportes, fue quien lanzó al mundo de la fama a cantantes como Gladys Caldas, mejor conocida como ‘Claudia de Colombia’ y a Rodolfo Aicardi, fallecido hace ya algún tiempo. Eran los tiempos del famoso Club del Clan.
Para la revista ‘Vea Deportes’ -ya desaparecida- escribió Guillemo Hinestroza Isaza artículos de gran interés. En equipo con Enrique Ríos, Fabio Rincón y Ethelberto García realizó un trabajo excepcional sobre la historia de la Vuelta a Colombia (1951-1968), Suplemento Especial No. 1. Tenía el hoy insignificante valor de cinco pesos.
Ojalá la sociedad de Medellín, su entorno más cercano de momento, le tienda una mano solidaria en momentos tan difíciles para este gran comunicador del deporte y la música nacional.