Para el Mundial de 1958 en territorio sueco, el equipo de Brasil integró el Grupo eliminatorio número uno, junto con Perú y Venezuela. En los últimos momentos abandonó la serie el onceno ‘patriota’. Brasil y Perú, frente a tal circunstancia, jugaron una eliminatoria sencilla de dos partidos.
El compromiso en el Estadio Nacional de Lima resultó arduo para el buen equipo del Brasil. El marcador final sentenció paridad aun gol. En el segundo y definitivo partido ganó Brasil por 1-0. Lo anterior permite concluir que Brasil no obtuvo en forma fácil su cupo a Suecia-58.
Por todo lo anterior, Brasil no llegó con grandes pretensiones. Si algún equipo suramericano las podía tener, ese era Argentina. Los gauchos venían de triunfar un año antes en el XIX Campeonato Suramericano de Fútbol celebrado en Lima, cuando bajo la batuta de Guillermo Stábile conformaron el mejor equipo nacional desde 1947. Una ofensiva conformada por Omar Orestes Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Valentín Angelillo, Enrique Omar Sívori y Oswaldo Cruz anotó tres goles, en ese certamen, a Brasil. Como para no dejar dudas.
Rivales invictos
Luego de seis arduos partidos, los seleccionados de Brasil y Suecia llegaron invictos a la gran final, luego de dejar en el camino a rivales como Austria, Inglaterra, Unión Soviética, País de Gales y Francia por parte del equipo suramericano y a México, Hungría, País de Gales, Unión Soviética y Alemania Federal en cuanto corresponde a Suecia.
Los dueños de casa, dirigidos por el técnico inglés George Raynor quien había sentenciado que "si a los brasileños alguien les marca el primer gol, entrarán en pánico..." pareció tener toda la razón en los primeros pasajes del partido por el título. Exactamente en el minuto cuatro, Simonsson, recostado sobre el sector derecho del campo, envió la pelota a Liedholm, quien con pasmosa serenidad superó al portero Gilmar, con remate suave y a un rincón. ¿Entraría Brasil en pánico?
Reacción de los brasileños
Rápidamente igualó las cifras el equipo suramericano: el sensacional ‘Garrincha’ pasó entre varios defensores suecos y profundizó la pelota con destino a Vavá, quien de primera remató contra el arco de Svensson. La paridad llevó tranquilidad a los pupilos del técnico Vicente ‘El Mago’ Feola.
Un minuto después, una serie de ‘paredes’ entre Vavá y ‘Pelé’ culminó con un remate de éste último, que devolvió uno de los postes. La presión de Brasil se tornó insostenible, al extremo de ceder cuatro servicios de esquina en forma consecutiva. Pero Suecia replicó al instante y un remate de Skoglund lo salvó con la cabeza, sobre la raya de gol el puntero Mario Zagalo.
Por el camino correcto
En el minuto 32 de la parte inicial, la magia de ‘Garrincha’ se patentizó una vez más sobre la gramilla del estadio de Estocolmo. Luego de una serie de gambetas, cabriolas y amagues, el endiablado puntero brasileño entregó la pelota, libre de marca a Vavá, quien nuevamente la envió al fondo del arco sueco. La primera fase sentenció un 2-1 inapelable a favor de los brasileños.
Para la parte final y desde el primer minuto, el dominio del onceno suramericano fue casi absoluto. En el minuto 11, Zagalo capturó un rechazo defectuoso del zaguero Bergmark y sin vacilación envió un centro por elevación sobre el área, sector donde ‘Pelé’ amortiguó el balón con el pecho y luego de dejarlo caer hasta el pie, desde donde lo elevó para pasar entre los atónitos zagueros suecos, remató muy bien ubicado para perforar por tercera vez el pórtico de Svensson. Hasta los propios parciales de Suecia se pusieron de pie para aplaudir la jugada del nuevo prodigio del balompié mundial.
Se consolidó la ventaja
El cuarto gol brasileño llegó como epilogo de una gran jugada de ‘Pelé’, quien luego de burlar la marca de varios rivales disparó a la puerta, dando oportunidad al rechazo del zaguero Bergmark. Un inmediato segundo tiro de ‘Didí’ lo devolvió el portero Svensson, con tan mala fortuna que cayó a los pies de ‘El Lobo’ Zagalo. El brasileño envió la pelota al fondo de la portería desguarnecida.
Ya con el marcador 4-1 en provecho del equipo de Feola, los suecos ensayaron algunos contragolpes. Y bien pronto llegó, en una jugada que pareció iniciarse en posición viciada, provocada deliberadamente por la zaga brasileña, aspecto táctico que fue la gran novedad del torneo. Pese a lo anterior, el árbitro Maurice Gigue de Francia omitió pitar y el delantero Simonsson, totalmente solo, remató al pórtico de Gilmar, para menguar en parte la goleada que ya se insinuaba sobre el onceno europeo.
El puntillazo de 'Pelé'
El último cuarto de hora fue una fiesta suramericana, pese a la intensa lluvia y al barro que se esparció por todo el campo. Casi sobre el pitazo final, Zagalo envió un centro que se aprestó a capturar el portero Svensson, sin percibir el prodigioso salto de ‘Pelé’, quien al elevarse más que las manos de su adversario, envió la pelota hasta al red. El rey ‘Pelé’ cayó de rodillas en el pórtico rival.
Los enloquecidos festejos por el triunfo se prolongaron casi por media hora. Brasil, en un gesto gallardo, dio la vuelta al campo portando la bandera sueca, ovacionado por la multitud, que pese a la natural simpatía por sus compatriotas, comprendió la abismal diferencia que había entre los rivales.
Alineaciones
Con la dirección del árbitro francés Maurice Gigue, los equipos presentaron los siguientes efectivos: Brasil: Gylmar dos Santos Neves; Djalma dos Santos, Nilton Santos; José Ely de Miranda ‘Zito’, Hideraldo Luiz Bellini, Orlando Pecanha Carvalho; Manoel Francisco dos Santos ‘Garrincha’, Waldir Pereira ‘Didí’, Vavá, Edson Arantes do Nascimento ‘Pelé’, Mario Jorge Zagallo. Técnico: Vicente ‘El Mago’ Feola .- Suecia: Svensson; Bergmark, Axbom; Borjesson, Gustavsson, Parling; Hamrin, Gren, Simonsson, Liedholm, Skoglund. Técnico: George Raynor.