Sigue siendo muy pobre el desempeño del ciclismo colombiano de pista en el Campeonato Mundial de la especialidad, con sede en Pruszkow, Polonia.
El equipo nacional femenino, en la modalidad de persecución por equipos clasificó en la décima casilla. Estuvo integrado por María Luisa Calle, Andrea Botero y Lorena Vargas. El primer puesto correspondió a la tripleta de Gran Bretaña, equipo que en la final superó a Nueva Zelanda.
En la persecución individual masculina, el pistero criollo Arles Castro impuso nuevo registro nacional para los 4.000 metros, con tiempo de 4 minutos, 27 segundos y 750 milésimas. No obstante este buen registro, que bien merece destacarse, se ubicó en la casilla doce de la clasificación final, muy lejos del norteamericano Taylor Phinney, quien paró los cronómetros en el excepcional tiempo de 4m-17s-631 milésimas.
Lo anterior es una demostración evidente de la superioridad de otros países frente a Colombia, en competencias de velocidad, donde ocasionalmente algunos compatriotas han sacando fuerzas de flaqueza, para redondeado una actuación histórica.
En la competencia del keirin, el vallecaucano Leonardo Narváez fue sexto en su serie y quedó eliminado. En la misma competencia Carlos Alberto Urán logró la décima posición.