Visiblemente molesto, el pedalista norteamericano Lance Armstrong salió al paso de las versiones que señalaban, de parte del siete veces vencedor del Tour de Francia, un inadecuado comportamiento durante un reciente control antidopaje, cumplido en Francia.
El citado campeón, quien aspira a regresar en el próximo mes de julio al Tour de Francia, luego de superar una fractura de clavícula, manifestó que nunca se mostró remiso a aceptar un control de doping, efectuado el pasado 17 de marzo. En esa ocasión le fueron tomadas muestras de orina, sangre y de cabello. Ya suman 24 controles al citado pedalista.