Con una paridad asombrosa comenzaron los dos cuadrangulares por el primer título campeonil del presente año en Colombia. En el primer partido de la doble confrontación del día sábado, Atlético Junior, en forma por demás apremiante, logró un empate a dos goles con el Deportivo Cali, en su reducto del estadio ‘Metropolitano’ de Barranquilla. Igual cosa le aconteció al Cúcuta Deportivo en el estadio ‘General Santander’ de la frontera oriental del país. En final angustioso como pocos, igualó a una diana con el Envigado Fútbol Club.
En la doble jornada del domingo, el Once Caldas fue el único ganador de la fecha, gracias al obsequió que tuvo a bien hacer el árbitro de turno al equipo de Javier Alvarez. Un gol de tiro penal ejecutado por el peruano Fano, luego de una falta inexistente del ‘Chaca’ Palacios, del Boyacá-Chicó. El equipo albo de la capital de Caldas no requiere de estas ‘donaciones’ pues tiene un buen técnico y una nómina que sabe responder por el prestigio del fútbol de esa región del país.
Pero en cambio, determinación como la asumida por el pésimo árbitro que desfiló por el estadio ‘Palogrande’, pueden ser el punto de partida de hechos violentos, posteriormente incontrolables.
En compromiso final, en el estadio ‘Manuel Murillo Toro’ de Ibagué, Deportes Tolima no pudo doblegar a Seguros La Equidad. Empate a cero goles, después de desperdiciar múltiples ocasiones de gol, fue la sentencia final, luego de jugarse los 90 minutos reglamentarios.