Con retardo de 15 minutos comenzó la primera confrontación final de Copa Santander Libertadores de América, entre el local Estudiantes de la Plata y Cruzeiro de Brasil, debido a la poca visibilidad sobre el campo, pues la quema de pólvora inundó nocivamente todo el ambiente, máxime cuando se está a pocos minutos de cumplir una exigencia física.
Ya en desarrollo del juego y aplacada por el árbitro Jorge Larrionda de Uruguay un poco la matonería del zaguero central, Rolando Schiavi, la primera situación de riesgo se vivió en el minuto 13, cuando un magistral tiro libre de Juan Sebastián Verón, la sacó por encima del travesaño el golero Fabián. El mismo arquero salvó a su equipo en el minuto 17, cuando con mano cambiada, envió al servicio de esquina un balón proyectado por parte de Pérez.
Pero la ocasión más cierta de gol para Estudiantes se vivió sobre casi el pitazo final, cuando un pelotazo al ángulo superior izquierdo del arco de Cruzeiro, lo atajó en gran planchón, sin soltar el balón, el arquero brasileño.
En la fase final, primeros cinco minutos, el golero Fabio salvó un remate dentro del área de Mauro Boselli y de inmediato, en gran estirada, evitó un balón, camino de gol, luego del cabezazo de Leandro Sábato.
Buena parte de esta fase final, el jugador argentino Juan Sebastián Verón debió recurrir a la asistencia médica, luego de sufrir rotura del pómulo izquierdo, luego de un codazo que le aplicó el brasileño Ramírez.
En los minutos finales, especialmente a la altura del minuto 35, Cruzeiro estuvo muy cerca de lograr la victoria, cuando un remate de Wagner, con la puerta desguarnecida, luego de una estirada del golero Andujar, salió completamente desviado. A renglón seguido, otro pelotazo de Wellington pasó rozando el larguero de la puerta de Estudiantes.
Resultado inmensamente favorable a Cruzeiro, que tuvo en el portero Fabio a la figura indiscutible del partido. Un cero por cero, que ubica al cuadro brasileño como gran favorito para el juego final de la próxima semana en Belo Horizonte.