Como si el preámbulo del Tour de Francia 2006 no hubiese sido suficiente, en cuanto a escándalos deportivos se refiere, ahora surge la sindicación del uso de
sustancias estimulantes por parte del campeón norteamericano Floyd Landis, quien estaría a punto de perder un esfuerzo de más de 89 horas y media, en casi tres semanas de dura lucha contra la topografía francesa.
Pero remontándonos en la historia, cuando el hoy cuestionado vencedor tenía escasos 13 años de edad, en 1988, el español Pedro ‘Perico’ Delgado fue protagonista de un polémico doping, en pleno desarrollo de las Bodas de Diamante (75 años) del Tour.
En efecto, al culminar la 16ª, etapa de la carrera gala en Burdeos, con el triunfo parcial de holandés Adrie Van del Poel, el martes 19 de julio, el rumor sobre un factible dopaje del ciclista Pedro ‘Perico’ Delgado comenzó a rodar poco a poco. La noticia causó conmoción en toda la familia de la carrera. Las versiones iniciales indicaron, en aquella época, que la muestra de orina de Delgado, luego de la 14ª. etapa, con meta final en Guzet Neige, mostraba rastros de una sustancia cuyo empleo, según los reglamentos de la competencia (que son los de la Unión Ciclista Internacional. UCI) equivalía a una acusación de doping.
Sorprendido por la misma denuncia, Pedro ‘Perico’ Delgado se vio obligado a responder a los periodistas, no obstante que sus allegados le recomendaban guardar silencio, a la espera de una noticia algo más alentadora. Pero la prensa insistió y Delgado reapareció un hora más tarde frente a los medios de comunicación y dijo textualmente: ‘Estoy tranquilo, en mi vida no tomé nada prohibido, como lo demostraron la enorme cantidad de controles que me han realizado en mi carrera’.
Con menos dudas, el director de la carrera, Xavier Louy estimó que ‘había casos de control positivo que no acarreaban necesariamente sanciones previstas para estos casos, entre los cuales se contemplaba una penalización de 10 minutos. Después de enumerar los pasos que suelen darse en estos casos, Louy dijo que ‘Delgado bien podría, en el caso extremo, ser declarado campeón el domingo 24 de julio-1988 en París. Y luego descalificarlo, en caso de haberse agotado el procedimiento, si realmente era positivo’.
A raíz del caso ‘Perico’ Delgado, hace 18 años, se recordaron otros antecedentes notables de aquellos tiempos. Ellos fueron: la descalificación de Pascal Simón (estuvo en Colombia en un Clásico RCN) en la carrera Dauphiné Liberé de 1983 y el de Michel Pollentier, un belga que luciendo la camiseta amarilla de líder del Tour, fue sorprendió haciendo trampa en el control anti-doping, en la etapa que concluyó en Alpe d’ Huez, en la carrera del año 1978.
Pero volviendo al caso ‘Perico’ Delgado, ‘modelo’ 1988, al llegar la competencia a Le Puy de Dome, la tranquilidad volvió al espíritu de Delgado, pues un segundo análisis de orina reveló que ‘Perico’ no había ingerido sustancias prohibidas, como se denunció pocos días antes. Las autoridades de la carrera indicaron que los análisis habían revelado la presencia de probenicida, una medicina que de momento no figuraba en la lista de fármacos prohibidos por la Unión Ciclista Internacional y por ende no existía ninguna razón de peso para despojar al ciclista ibérico de la camiseta de líder.
Hacía el mes de agosto del mismo año, el medicamento en referencia pasó a ser parte de los prohibidos para los deportistas en todo tipo de competencia. Una buena gestión de escritorio, en París, con los directivos del equipo Reynolds a la cabeza, el Secretario de Deportes de España y el Presidente de la Unión Ciclista Internacional. Era preciso ‘limpiar’ el buen nombre del Tour y para ellos era indispensable ‘salvar’ a ‘Perico’ Delgado.
Con tiempo global de 84h-27m-53s, Pedro Delgado se tituló, en los Campos Elíseos, campeón del Tour, galardón que pese a todo el tiempo transcurrido, los aficionados que conocieron de él, bien saben que fue logrado a base de estimulantes.
El control contra el dopaje se inició en 1968. Un caso bastante penoso fue el protagonizado por el belga Eddy Merckx en el Giro de Italia de 1969. Al comprobarse que se había dopado, el triunfo final se otorgó al italiano Felice Gimondi, poco tiempo después compañero del colombiano Martín ‘Cochise’ Rodríguez, en el equipo de la firma Bianchi.
Ya en el siglo actual, los siete triunfos consecutivos del norteamericano Lance Armstrong han sido duramente cuestionados, sin lograrse comprobación alguna. El caso del actual campeón el norteamericano Floyd Landis es uno más en los anales de una carrera muy importante para el mundo del pedalismo, pero que comienza a deslizarse cuesta abajo, cuando está a siete ediciones de completar el centenar. Qué pena!