Según versiones de Jakob Morkebjerg, uno de los mayores expertos del hospital de Copenhague, en Dinamarca, un detenido análisis a los valores sanguíneos del pedalista norteamericano Lance Armstrong, podría indicar el uso de estimulantes por parte del consagrado ciclista, en el pasado Tour de Francia, donde alcanzó la tercera casilla en la clasificación general final, luego de un receso de tres años en la primera prueba por etapas del mundo.
Según el dictamen médico, la cantidad de glóbulos rojos y los valores de hematocritos y de hemoglobina de Armstrong eran los mismos en el primer día del Tour como en el último, lo cual, desde el aspecto médico, no es natural.
Así las cosas, un nuevo manto de duda se cierne sobre la figura deportiva de 7 veces campeón del Tour, cuestionado en este aspecto del dopaje, desde sus primero notables triunfos.