Escribir sobre José Manuel Moreno Fernández, más conocido como ‘El Charro’ Moreno, es hacerlo sobre una de las
glorias más grandes del fútbol argentino y suramericano de todas las épocas. Nació en el hogar de un policía de nombre José Moreno y de Malvina Fernández, el jueves 3 de agosto de 1916. Como quien dice, simple y claramente, hace 90 años. Y este onomástico, también en día jueves.
Moreno, una de las principales figuras del River Plate de todos los tiempos, nació precisamente en el seno del equipo rival, en el barrio de la Boca, pero contrario a lo que podría pensarse, también jugó algún tiempo en las toldas del equipo ‘zeneize’.
En la década de los años cuarenta,
las multitudes iban a los estadios, no para presenciar un partido de balompié, sino para admirar la sapiencia futbolística de Moreno Fernández. En su tiempo generó una auténtica idolatría en torno a su nombre, a su juego, a su personalidad. Para muchos fue el mejor jugador que desfiló por los potreros argentinos.
Sus primeros pasos los dio al amparo de la 5ª, división del equipo River Plate de Buenos Aires, un conjunto fundado el 25 de mayo de 1901, es decir 15 años antes del nacimiento de ‘El Charro’.
A la edad de 19 años hizo su estreno con la escuadra profesional del River, en partido amistoso frente al poderoso Vasco da Gamma de Brasil. Esa tarde ganó el equipo ‘millonario’ del Río de la Plata, precisamente con gol del José Manuel Moreno, quien tuvo el privilegio de jugar en aquella feliz oportunidad al lado de figuras como Carlos Peucelle (estuvo vinculado al fútbol de Colombia), Bernabé Ferreyra, Nolo Ferreyra y Dorado.

A partir de ese momento se constituyó en pieza fundamental del andamiaje ofensivo del River Plate, hasta llegar a integrar el formidable quinteto ofensivo, conocido por los aficionados de todas las posteriores generaciones, como la fantástica ‘Maquinita’ del River, integrada por cinco rutilantes figuras del firmamento futbolero gaucho: Muñoz, Angel Labruna (padre del actual técnico del Deportivo Cali, Raúl Omar Labruna), José Manuel ‘El Charro’ Moreno, Adolfo Pedernera y Félix Loustau. Esa fantástica delantera se desintegró al marchar Moreno Fernández al fútbol de México hacia el año de 1944 para enrolarse en las filas del equipo España de México. Como recuerdo de su paso por el fútbol azteca adoptó el seudónimo de ‘El Charro’ por aquello de su frondoso bigote, al estilo de los grandes intérpretes de la música más auténtica de ese país: la ranchera.
Fue tanto, pero tanto lo que significó la ‘Maquinita’ en la historia del fútbol gaucho, que pasados 13 años, hacia el mes de septiembre de 1957, cuando ya casi todos habían ‘colgado los guayos’ y con motivo de un homenaje especial del River Plate a Angel Labruna la nota cumbre la proporcionó la feliz oportunidad de volver a reunir a los integrantes de aquel sensacional quinteto ofensivo. Fue un partido emotivo, frente a Peñarol del Uruguay.
Después de su periplo por el fútbol de México, ‘El Charro’ Moreno retornó a las toldas del River, desde 1946 hasta 1948, cuando se vinculó a Universidad Católica de Chile, luego a Defensor de Montevideo, Uruguay y a Ferrocarril Oeste de su patria. A partir de 1954 se anexó al Deportivo Independiente Medellín de Colombia.
En 1950 el Boca Juniors de Argentina, fundado el 3 de abril de 1905, tuvo el privilegio de contar con José Manuel Moreno por el breve lapso de 22 partidos, jugando al lado de Juan José Ferrero, años más tarde figura clave del Independiente Santa Fé de Bogotá. Con Boca, ‘El Charro’ concretó seis goles. Curiosamente, ni como jugador de club ni de la selección nacional argentina, jamás anotó un gol de tiro penal.
Ya como director técnico, alteró el orden: primero fue estratega del Boca Juniors en 1959 y posteriormente del River Plate en 1962, luego de un paso no muy afortunado, para él, por el seleccionado nacional de su país.
Con 37 años cumplidos, José Manuel Moreno llegó el viernes 27 de enero de 1954 a la ciudad de Medellín, promocionado como la pieza fundamental del nuevo Deportivo Independiente Medellín, marginado del torneo profesional colombiano de 1952 a 1953.
Un mes después, el domingo 24 de febrero, el estadio Atanasio Girardot se vistió con sus mejores galas para la reaparición de los ‘Rojos de la Montaña’, orientados por el paraguayo Delfín Benítez Cáceres, el popular ‘Machetero’, frente al Boca Juniors de Cali. El quinteto ofensivo del ‘Poderoso’ se conformó aquella tarde con Orlando Larraz, ‘El Charro’ Moreno’ Juan Carlos Toya (abuelo del actual Toja), Carlos ‘El Mono’ Angulo y Valerio de la Tour. Como quien dice dos gauchos, un uruguayo y dos colombianos, respectivamente. Triunfó el Medellín aquella tarde por anotación de 4-0, anotaciones de Toja, autogol de ‘Canino’ Caicedo y Orlando Larraz en dos ocasiones. Moreno Fernández fue el cerebro del equipo y enseñó destellos de su gran fútbol.
Un año después, de la mano de José Manuel Moreno y en la doble labor de jugador y técnico, Independiente Medellín salió campeón de Colombia por primera vez en su historial. Un torneo jugado por primera vez a tres rondas. Los ‘Rojos’ aventajaron a los ‘Verdolagas’, campeones un año antes, por cinco puntos en el tablero final de posiciones, además de contar con Felipe Marino como máximo artillero, con 22 goles.
A escasos seis meses de cumplir 41 años de edad, el domingo 10 de febrero de 1957, en el estadio Atanasio Girardot, el famoso ‘Charro’ Moreno jugó por última vez. Esa tarde el equipo antioqueño jugó frente al Boca Juniors de Argentina (el antiguo equipo de José Manuel) y ganó por marcador de 5-2, dianas de Jaime ‘Manco’ Gutiérrez, José Vicente Grecco en dos oportunidades, ‘Benitín’ Urruti y Pedro Roque Retamozo. Cinco minutos antes de concluir el partido, Jose Mánuel Moreno, el inolvidable ‘Charro’ Moreno, levantó los brazos y abandonó el terreno de juego. El público no tuvo conocimiento de que ese gesto involucraba una despedida.
En aquel partido final de su carrera deportiva, Moreno Fernández contó en la línea ofensiva del ‘Poderoso de la Montaña’ con el acompañamiento de Orlando Larraz, Jaime ‘Manco’ Gutiérrez, José Vicente Grecco y Roberto ‘Benitín’ Urruti. El Boca presentó aquella tarde a jugadores de la talla de Eliseo Mouriño, muerto trágicamente cuatro años después, al golero Oswaldo Ayala, quien posteriormente llegó al fútbol colombiano para actuar en Deportivo Cali y Santa Fé. Como figura central, el Boca Juniors de hace 49 años presentó en Medellín al inolvidable Oswaldo Juan Zubeldía, quien varios años más tarde, como técnico, fue ídolo de los parciales del Atlético Nacional, como forjador de jugadores netamente criollos.
El ‘Charro’ Moreno, luego de oficiar como entrenador de Universidad Católica de Chile, Boca Juniors, selección nacional de Argentina y Huracán, retornó a Medellín a comienzos de 1961, para hacerse cargo del Independiente Medellín, básicamente como técnico y ocasional jugador. Y como jugador, volvió a calzar los guayos el 14 de mayo del citado año, en partido frente al Atlético Bucaramanga, que concluyó con igualdad a dos goles. ‘El Charro’ Moreno sustituyó a Juan Vairo y anotó la segunda diana de su equipo. Tenía 44 años y nueve meses.
Luego de un sentido homenaje por parte de directivos y jugadores, José Manuel Moreno viajó definitivamente de regreso a su patria el jueves 23 de agosto de 1962. Veinte días antes había celebrado sus 46 ‘agostos’ de edad.
El fútbol argentino, colombiano y suramericano en general se
vistió de riguroso luto el sábado 26 de agosto de 1978, al conocerse la noticia del sensible fallecimiento del ‘Charro’ Moreno a consecuencia de una insuficiencia hepática que lo llevó a entrar en estado de coma desde cuatro días antes.
El sepelio de José Manuel Moreno Fernández, el inolvidable ‘Charro’ Moreno, fue algo impresionante en Buenos Aires, sin antecedentes en el campo deportivo de la capital argentina. Murió a la edad de 62 años y 23 días.
Ahora, al
conmemorar 90 años de su nacimiento, evocamos su memoria de gran caballero de las canchas suramericanas con viva emoción.