Terminó, con más pena que gloria, el campeonato mundial de Fórmula -1. Y a propósito de las carreras de carros, bien vale la pena recordar, como la hace la revista ‘DonJuan’ uno de los hechos deportivos más lamentables de la historia. Le ocurrió al piloto antioqueño Roberto José Guerrero, hijo del otrora notable ciclista Roberto Serafín Guerrero.
Dice la nota de la citada publicación:
GUERRERO SE QUEDA SIN GASOLINA EN LA META
“Roberto José Guerrero tuvo en dos ocasiones la oportunidad de ganar las 500 millas de Indianápolis, la carrera en óvalo más importante del mundo. La de más recordación fue la prueba de 1987. La competencia entró en su parte definitiva. Al Unser y Guerrero peleaban la punta. El colombiano aceleraba a fondo, pero Unser no lo dejaba pasar. Cuando faltaban veinte vueltas para el final, ambos entraron a los pits y salieron de inmediato en busca de la gloria.
“Con llantas nuevas sobre el asalto, Unser veía cada vez más cerca al colombiano, quien en varias ocasiones estuvo a punto de pasarlo. A dos vueltas de la conclusión y cuando pocos centímetros lo separaban del carro de Unser, Guerrero se dio cuenta de que el combustible se acababa y tuvo que desacelerar. No podía creer que la mala suerte lo hubiera acompañado ese día.
“Unos giros antes, una llanta de su auto (sic) salió disparada y mató al aficionado Lyle Kurtenbach (ubicado en la última fila de la parte alta del autódromo -agregamos nosotros-). En ese momento veía cómo el auto de su rival pasaba por el frente de una bandera a cuadros, que se agitaba recibiendo al campeón”.
En cuanto al accidente hay un error histórico que es preciso corregir: en efecto, cuando se cumplía la vuelta 131 del largo circuito, el piloto norteamericano Tony Bettenhauser perdió una de las llantas de su March Cosworth (no Roberto José Guerrero) la cual rodó por el centro de la pista hasta chocar justo con la nariz del carro del colombiano, luego de lo cual se elevó hasta golpear la cabeza del aficionado ya citado, de 41 años de edad, quien murió de inmediato.
Fue el hecho fatal número 64, desde la inauguración del famoso circuito de Indianápolis en 1909.
La desafortunada carrera de Guerrero Isaza en Indianápolis se cumplió el domingo 24 de mayo del citado año de 1987.
Tobías Carvajal Crespo
Noviembre 1º. de 2009