Las grandes potencias japonesas del automovilismo mundial de alta competencia decidieron marginarse definitivamente de la Fórmula-1, para la temporada del año 2010. Inicialmente lo hizo la escudería Honda y el día anterior lo confirmo Toyota, considerado con justa razón el primer fabricante mundial de automóviles.
La prestigiosa firma japonesa lo hace, agobiada por un saldo en rojo de 3.300 millones de euros el año anterior y unas pérdidas similares para el año que termina.
El presupuesto de la firma Toyota, que terminó en la quinta posición del Mundial de Constructores este año, era hacer presencia hasta el año 2012, pero la situación financiera actual, precipitó la determinación. Akio Toyoda, presidente de la famosa multinacional manifestó que la ‘decisión fue dolorosa para la compañía’.
Toyota buscará ahora un comprador en Europa para el equipo, que con esta determinación espera reducir sus gastos en cientos de millones de euros.