La gran carpa de la Fórmula-1 está al rojo vivo con la llegada del alemán Michael Schumacher, una vez más, a la práctica activa del automovilismo. El laureado piloto germano, la figura número de este deporte, correrá en la temporada del año 2010, piloteando un carro Mercedes.
Pero no todo en color de rosa en la escudería. Hace pocas horas se conoció que el Comité de Personal de Mercedes se indignó y no ocultó su molestia al conocer la noticia según la cual Schumacher ganará siete (7) millones de euros por conducir un bólido de tal escudería.
“Es difícil de digerir para unos e inimaginable para otros” comentó Uwe Werner, jede del citado Comité. Así las cosas, mal comienzo para las nuevas relaciones administrativo-deportivas en la Mercedes y especialmente para Michael Schumacher. Sin duda la presencia del alemán volverá, en la medida de sus buenas actuaciones, a levantar el entusiasmo mundial por la alicaída competición de la Fórmula-1, que actualmente carece de ídolos.