Mucho antes de que en Argentina y en el mundo del boxeo fueran muy bien reconocidos los nombres de figuras como Carlos Monzón, Oscar ‘Ringo’ Bonavena o Nicolino Loche, la figura de Pascual Pérez, en la división de los pesos Mosca, hizo historia y muy buena por cierto.
Para comenzar recordemos que el eximio pegador gaucho nació en el Valle de Tupungato, Mendoza, el 4 de mayo de 1926. Hizo su estreno como boxeador profesional el 5 de diciembre de 1952, fecha en la cual ganó por abandono de su rival, José Ciorino, en el cuarto asalto.
Alcanzó el título mundial de los pesos mosca al derrotar a Yoshio Shirai por puntos, en una pelea celebrada en Tokio el 26 de noviembre de 1954. A partir de ese momento tuvo ocasión de defender ese centro, frente al propio Yoshio Shirai, una vez más en Tokio, pero es esa segunda pelea triunfó el argentino por nocaut técnico en el quinto asalto. Posteriormente superó a Leo Espinoza, por puntos, en pleito efectuado en Buenos Aires. También doblegó al púgil cubano Oscar Suárez, por abandono de éste en el décimo-primer asalto. Aquella pelea se efectuó en Montevideo.
El inglés Dai Dower también se doblegó frente a los puños de Pascual Pérez. Cayó en el primer episodio de una pelea en Buenos Aires. También en Buenos Aires cayó a los pies de Pérez el español Young Martin, por nocaut técnico en el tercer asalto.
Quien mejor resistencia le ofreció fue el venezolano Ramón Arias, quien en Caracas sólo perdió por puntos frente al sensacional Pascual Pérez. De nuevo en el lejano oriente, Pérez superó por puntos a Mommy Ursúa, en pelea cumplida en Manila. A renglón seguido superó a Kenji Yonekura, por puntos, en combate escenificado en Tokio. Posteriormente y como epílogo de esta serie de brillantes defensas, doblegó a Sadao Yaoita, por nocaut técnico en el décimo tercer episodio, pelea cumplida en Osaka (Japón).
El día 15 de abril de 1960 (hace pues 50 años)los cables internacionales se conmovieron al conocer la noticia de la derrota de Pascual Pérez, frente a Pone Kingpetch, en combate a 15 asaltos, celebrado en Bangkok. Por puntos y frente a 30.000 espectadores, el asiático de 24 años superó al argentino Pascual Pérez, 10 años mayor que él. En su momento fue una de las sorpresas más grandes del mundo del boxeo.
La revancha con Kingpetch se cumplió cinco meses más tarde (22 de septiembre de 1960) en la ciudad de Los Angeles. Una vez más el pegador asiático derrotó a Pascual Pérez, esta vez por nocaut técnico en el octavo asalto.
Esta derrota marcó el camino de su descenso deportivo. Desde1960 hasta 1963 hay nebulosas en su vida. Tribunales, viajes sin sentido, discusiones ajenas al tema deportivo, pugna por la patria potestad de sus dos hijos, un negocio con Cirilo Gil que fracasa. Así las cosas, Pascual Pérez ya sin título, sin dinero, sin esposa y sin poder ver a sus hijos, el otrora glorioso púgil argentino estaba prácticamente sepultado en sus recuerdos de otros años. Ahora el nombre del ex campeón Pascual Pérez servía que algunas figuras de las nuevas promociones del pugilismo pudieran contar la ‘hazaña’ de “yo también le gané al gran Pascualito”.
Entre quienes doblegaron a Pérez, en su época de decadencia se cuenta el colombiano Bernardo Caraballo, quien lo derrotó por puntos en un pleito a 10 asaltos, efectuado en la ciudad de Bogotá, en plena década del sesenta.
Pascual Pérez, una de las glorias más puras del boxeo gaucho, medio siglo atrás, realizó una campaña global, en doce (12) años de actividad profesional, sencillamente memorable: realizó 92 peleas, de las cuales ganó 84 (57 antes del límite de tiempo), empató una (frente a Yoshio Shirai en el estadio Luna Park) y perdió 7.
Sus triunfos como pegador aficionado fueron: 16 torneo en 7 años. Su máxima conquista fue el título de campeón Olímpico en los Juegos del año 1948, con sede en Londres.
Se alejó definitivamente de los cuadriláteros el 15 de marzo de 1964, cuando perdió por nocaut técnico, en el sexto asalto, frente al pegador Eugenio Hurtado. Ya para ese entonces estaba próximo a cumplir 38 años de edad.
Alejado del boxeo permaneció los últimos 13 años de su vida, pues a cuatro meses de cumplir 51 años de edad, murió el 22 de enero de 1977.
Por: Tobías Carvajal Crespo
Abril 18 de 2010