Al concluir las actividades de la pelota de las Grandes Ligas en su primer mes, se advierte un marcado nerviosismo por lo que puedan ofrecer los Medias Rojas de Boston, en la división Este de la Liga Americana, en tanto que los Mets de Nueva York, parecen estar dispuestos a superar todos los contratiempos que han signado sus tres últimas temporadas en el sector Este de la Liga Nacional.
Lo que nosotros queremos señalar de antemano, es que el panorama de las posibilidades no puede cambiar con el primer segmento de los seis que tienen que recorrer hasta el 30 de septiembre venidero las treinta novenas que compiten en la Gran Carpa, y que por lo tanto, los visos de lo bueno o malo que cada uno de los equipos puedan presentar, nos parece inoportuno calificar a la ligera con el comienzo de la campaña de este 2010 que, se nos antoja pensar, puede resultar tanto o más reñido que la del año pasado, lo que en el fondo y en la realidad nos puedan ofrecer más adelante cada una de las divisas.
El vivo ejemplo de todo, es que por el momento, no se vislumbra que los clubes estén pensando en ceder terreno de la manera fácil en que sus contrincantes de zona pueden estar creyéndolo, habida cuenta que si bien es cierto que los favoritos han tomado la iniciativa en cada una de las divisiones de las cuales hacen parte, todavía hay mucha tela en donde cortar las aspiraciones de muchos de los envalentonados.
Los Medias Rojas
Los seguidores de los Medias Rojas de Boston, la tradicional novena que emergió con muchos bríos en este nuevo milenio, al conquistar dos títulos de Series Mundiales en lo poco que va del siglo, muestran nerviosismo y quizás, algo de incredulidad sobre lo que pueda hacer o no la novena capitaneaba por Terry Francona.
En este caso se podemos asegurar que se está formando ‘’una tormenta en un vaso de agua’’, porque si bien es cierto que la iniciación para los Medias Rojas no ha sido lo más auspicioso de lo que se había pensado, también es cierto que las cosas pueden retomar el camino hacia la fase final de la temporada, en la medida en que el club desarrolle su juego, dentro de lo normal y esperado, sin que se tenga que pensar que deben concretarse en desarrollar aspiraciones excepcionales.
No es lo mismo pensar en los Medias Rojas con el dominicano David Ortiz chocando bien la pelota y haciendo frente a los lanzadores rivales con la clase de siempre, que verlo actuar como ha ocurrido hasta la fecha. Y tampoco es difícil sentenciar que Dustin Pedroia tendrá mejores horizontes a la ofensiva; que Adrián Beltré, el antesalista recientemente adquirido por el club, y que el torpedero venezolano Marco Scutaro, deban responder a la confianza y a sus calidades plenamente demostradas; que Mike Lowell se convierta en un ficha útil desde cualquier punto de vista, tanto a la defensiva como a la ofensiva; y ni que decir sobre la recuperación que deben ofrecer en los días venideros, el derecho japonés Daisuke Matsuzaka, y los guardabosques Mike Cameron y Jacoby Ellsbury, todos piezas vitales para el ritmo de la divisa de Boston.
De tal manera que Francona puede estar pensando en que el terreno que ha cedido hasta ahora, en el primer mes de los seis de la competencia del calendario regular, hace parte del juego, pero que de un momento a otro, con su nómina completa, otro gallo empezará a cantar, sin que nadie pueda olvidar que desde el arranque se dijo que los Rayas de Tampa volverían a convertirse en una novena a derrotar, al lado de los Yanquis de Nueva York y de los Azulejos de Toronto, mientras que se dejaba aparentemente a un lado a los Orioles de Baltimore.
La otra cara con los Mets
Pero en cambio, la divisa de los Mets de Nueva York, marcado con tres temporadas consecutivas en donde todo lo poco bueno que tenía en su plantilla se le vino al suelo, ha tomado con muchos bríos y entereza deportiva lo que puede hacer para el 2010, en la división Este de la Liga Nacional.
Las dolencias de Carlos Delgado, Carlos Beltrán, José Reyes y de la nómina de sus lanzadores, permitió que los Mets quedaran relegados a posiciones nada agradables para sus seguidores, y mucho menos para los altos ejecutivos del club, encabezados por el gerente general dominicano Omar Minaya. Pero con una buena dosis de confianza, Jerry Manuel, el capataz de los Mets sostuvo, desde cuando concluyeron las tareas de preparación del equipo, que si su nómina se mantenía por lo menos saludable, ‘’muchas cosas buenas vamos a tener en esta campaña del 2010’’.
Lo decía pensando en que su grupo de peloteros tiene la madera y el talento suficientes para responder al reto de darle a sus seguidores de Nueva York, que no es otra que la alegría de volver a tener a la divisa en la parte competitiva, no solo del circuito sino del propio banderín de la Liga Nacional.
José Reyes está recuperando el terreno perdido de los últimos meses; Jason Bay, Ángel Pagan y Jeff Francouer, tres estelares en los bosques que ofrecen garantía a la defensiva pero que adicionalmente tienen un valor cotizado a la ofensiva, tienen la madera suficiente para cargar con el peso victoriosos de muchos encuentros, esperándose que Carlos Beltrán vuelva a la titular en la medida en que sus dolencias físicas lo permitan; Rod Barajas y Henry Blanco, se están repartiendo la responsabilidad de la receptoría; al tiempo que Luis Castillo, David Wright e Ike Davis, son el verdadero complemento en la nómina de los guardabases del club, acompañados con un jugador de la clase y experiencia de Fernando Tatis, que está siempre dispuesto a servirle al equipo en lo que sea necesario .
Johan Santana, John Maine, Mike Pelfrey, Jon Niese, Pedro Feliciano y Francisco Rodríguez, para apenas citar a los que actualmente encaran la dura competencia de tú a tú con sus rivales, han exhibido hasta lo poco que va de la campaña, que pueden resistir el ataque de sus rivales, mientras se recupera el lanzador derecho venezolano Kelvin Escobar, y mejora su trabajo desde la loma de los sustos, el serpentinero zurdo mexicano Oliver Pérez.
Los Mets tienen buenos cimientos para pensar en grande y deshacerse de aquello que sus seguidores han querido calificar como mala suerte, porque la verdad es que la ‘’hospitalización’’ de varias de sus figuras en momentos de apremio, fueron determinantes para que las cosas no llegaran a feliz término en esas tres últimas temporadas.
Por lo pronto, los Medias Rojas de Boston, en la Liga Americana, y los Mets de Nueva York, en la Liga Nacional, no tienen nada perdido ni nada asegurado, pero el arranque de la temporada dice poco para los bostonianos que esperan ofrecer más victorias a sus seguidores, en tanto que los metropolitanos están pasando por una verdadera racha ganadora, para aspirar a cosas importantes y buenas en el resto de la temporada, apertura que otras novenas seguramente anhelaron, como lo son los Bravos de Atlanta, los Cerveceros de Milwaukee, los Astros de Houston y los Dodgers de los Ángeles, cuyo comienzo de campaña ha tenido para cada una de ellas, más de un tropiezo e incertidumbre que cualquiera otra cosa.