Quizás ya esté en el olvido, pero a propósito del ya muy próximo Mundial de Sudáfrica, vale la pena recordar que ese país y especialmente la ciudad de Johannesburgo fue escenario el miércoles 11 de abril del año 2001 de una lamentable tragedia deportiva en el estadio de esa ciudad. En efecto, con motivo del partido de fútbol entre los equipos Orlando Pirates, líderes de la Liga y el Kaizer Chiefs otro gran favorito, se presentaron graves disturbios que lamentablemente terminaron en tragedia.
Al estadio Ellis Park de Johannesburgo asistieron o al menos pretendieron entrar cerca de 120.000 personas, cuando el escenario sólo tenía cupo para 67.000. Al vender demasiadas boletas, sin respetar el aforo del escenario deportivo, los aficionados que estaban al exterior del estadio pretendieron entrar a la fuerza, aplastándose contra las alambradas.
Hace nueve años, según SABC-TV. Que citó a funcionarios de seguridad del estadio Ellis Park, parte de las 47 víctimas mortales, resultaron aplastadas o pisoteadas en el interior del estadio y otras en el exterior, mientras una muchedumbre intentaba forzar la entrada a un coliseo ya más que completo.
Los cuerpos de las víctimas fueron colocados en fila dentro del propio campo de juego y cubiertos con mantas rojas. Cuando circuló la noticia de la tragedia, ya se habían jugado 20 minutos del partido Orlando Pirates y Kaizer Chiefs, el cual fue suspendido y anulado de inmediato, para permitir la atención médica a los centenares de herido, en la propia gramilla del estadio. Por aquellos días el Ministro Sudafricano de Deportes era Ngconde Balfour.
Diez años antes -en 1991- en la ciudad sudafricana de Orkney, los seguidores de estos dos equipos habían provocado una tragedia de similares características, con un saldo de 40 muertos y 50 heridos de gravedad.