Dos notables figuras del actual Mundial de Sudáfrica han hecho noticia, no propiamente por la práctica del fútbol, sino por comportamientos fuera de la propia contienda deportiva. El jugador inglés Wayne Rooney se vio precisado a pedir disculpas por el comentario muy despectivo que hizo con relación al público que protestó prolongadamente el desempeño del equipo inglés frente a Argelia. Rooney, en tono irónico dijo textualmente: “Es bonito ver cómo tu afición te abuchea”.
Por otra parte el famoso jugador francés Nicolás Anelka fu expulsado de la selección francesa por insultar al técnico galo Raymond Domenech y posteriormente negarse rotundamente a pedirle disculpas. Anelka culpó al estratega de la derrota gala frente al equipo de México por 0-2. Anelka no negó tan incómodo incidente, pero igualmente manifestó que ‘eso’ era algo que debía quedar al interior del vestuario.
La expulsión de Anelka motivó que sus compañeros, como protesta, se negaran a entrenar en este fin de semana, de cara a su tercer y último partido de la fase clasificatoria. Bien mal están las cosas por las toldas del último sub-campeón del mundo.