En el estadio Wembley de Londres se ‘inmortalizó’ para el fútbol, en la final del campeonato de 1966, entre Inglaterra y Alemania, el nombre del jugador Geoffrer ‘Geoff’ Charles Hurst.
Cuando el marcador estaba igualado 2-2, (minuto 13 del primer tiempo extra) Geoffrer Hurst, en aquella época un centro delantero de 24 años, remató contra el pórtico de Alemania con gran violencia. El balón descendió, pero en la raya de gol y fue despejado al servicio de esquina por uno de los zagueros germanos. Los ingleses argumentaron de inmediato que se había producido el gol. El juez de turno, el suizo Gottfried Dienst vaciló y acudió al juez de línea para consultarle. Luego de unos momentos de espera, de mucha tensión, el árbitro se dirigió al centro del campo para otorgar el gol.
Ese gol es el más polémico de la historia (comparte ‘honores’ con el anotado por Maradona con la mano). Al validarse puso en ventaja a Inglaterra sobre Alemania por 3-2. El mismo Hurst, minuto 15 del segundo tiempo extra, se encargó de anotar el siguiente gol inglés, para el definitivo marcador de 4-2. En tiempo oficial Hurst había anotado, minuto 18 del primer tiempo, el primer gol inglés. Así pues, anotó tres tantos en una final, caso único en la historia de los Mundiales.
Hurst estuvo presente cuatro años más tarde en el Mundial de México-70, donde intentó repetir la anterior hazaña, sin lograrlo. Inglaterra en cuartos de final perdió con Alemania por 2-3, en partido que también tuvo prórroga.
La carrera deportivo de Geoffrer Charles Hurst terminó en el año de 1976. A partir de de ese tiempo se convirtió en próspero hombre de negocios. En 1998 la Reina Isabel de Inglaterra le nombró caballero.
Hurst nació el 8 de diciembre de 1941. Jugó 49 partidos internacionales con Inglaterra y marcó 24 goles.