Características dramáticas tomó la 15ª. etapa del Tour de Francia, cumplida entrePamiers y Bagnéres de Luchon, con trazado total de 187 kilómetros y en medio de alta montaña. El ganador de la dura fracción fue el campeón nacional de ruta de Francia, Thomas Voeclker, quien logró capitalizar en su favor una fuga que había fraguado desde muchos kilómetros antes de la meta.
El gran momento de la jornada se cumplió a escaso un kilómetro de coronarse el premio de Port de Bales, ubicado a 1.755 metros sobre el nivel del mar. En efecto, del grupo de los líderes de la carrera que perseguía al puntero Voeclker, saltó con gran fortaleza el luxemburgués Andy Schleck, portado de la camiseta amarilla, quien en unos cortos pedalazos dejó un tanto alejado al español Alberto Contador. En este punto de la carrera y cuando Schleck estaba parado sobre los pedales, listo a recorrer el último kilómetro del exigente premio de montaña, se saltó del piñón la cadena de su bicicleta, circunstancias que en plena cuesta le hizo perder algunos segundos de verdadero oro.
Este hecho fortuito fue aprovechado por el español Alberto Contador, para arreciar un ataque desde unos cuantos metros atrás y lanzarse en procura, no tanto de una buena colocación en el premio de montaña, como de descontar segundos valiosos al líder de la carrera. Ya en el prolongado descenso hacia Luchon, ‘hizo equipo’ con su compatriota Samuel Sánchez y Denis Menchov, procurando ampliar más y más la ventaja.
En la meta final la clasificación general individual ubicó a Alberto Contador como nuevo líder del Tour, con exigua ventaja de ocho (8) segundos frente a Schleck. El tiempo global del español es ahora de 72h-50m-42s.
Contador recibió, en el estrado de premiación la camiseta amarilla en medio de rechiflas del público presente, que consideró desleal y poco ajustado a la ética deportiva su comportamiento, pues aprovechó un contratiempo mecánico de su máximo rival para sacar ventaja. No fue un liderato logrado mano a mano, cabeza a cabeza, esa es la gran verdad.
Hace unos cuantos Tours atrás, el norteamericano Lance Armstrong, al advertir una violenta caída de su máximo rival, el alemán Ulrich, espero que éste se repusiera del golpe, para continuar ambos el ascenso. Eso se llama ganar con honor.
Las dos etapas de montaña que restan del Tour, Bagnéres de Luchon-Pau (196 kilómetros) y Pau-Col du Tourmalet (174 kilómetros) serán a muerte en plena cuesta. Luego la etapa contra el reloj individual de 51 kilómetros, entre Burdeos y Pauillac.