Por segundo año consecutivo los aficionados del Brasil se aprestan a presenciar una
final suramericana de Copa Libertadores de América entre rivales de un mismo país, tal como aconteció el año anterior. En esta oportunidad los rivales son San Paulo e Internacional.
El primer partido de la gran final, este miércoles 9 de agosto en el estadio Cícero Pompeu de Toledo, más conocido como Morumbí agotó las 71.576 localidades puestas a la venta el fin de semana, con el fin de lograr ingreso a las dependencias del monumental escenario de la capital paulista. El arbitraje estará a cargo del juez uruguayo Jorge Larrionda, asesorado en las líneas laterales por Pablo Fandiño y Walter Rial, es decir, la misma nómina que dirigió en el pasado mundial de Alemania 2006, el juego entre Francia y Portugal, fase semifinal.
Tanto Sao Paulo como Internacional, conscientes de la importancia de este primer partido de la final por la Copa Toyota Libertadores, jugaron el pasado domingo sus respectivos partidos del torneo doméstico, con sus equipos de segunda línea. Dentro de las posibilidades, las opciones se inclinan por un triunfo del Sao Paulo, un conjunto con mayor historial en la Copa.
A propósito de Sao Paulo, vale la pena tener en cuenta que su primera final de Copa Libertadores la jugó hace 32 años, frente a Independiente de Buenos Aires, orientado por el técnico Roberto Ferreiro. El primer juego en Sao Paulo fue favorable al onceno brasileño que ganó por anotación de 2-0, dianas de Pedro Rocha y Mirandinha. Por los ‘Rojos de Avellaneda’ obtuvo el gol del honor el jugador Sanggiorato.
Ya en el partido de vuelta en Buenos Aires las cosas fueron a otro precio y el equipo argentino triunfó por igual marcador, es decir 2-0. Así las cosas, el partido definitivo para desempatar la serie se celebró el 19 de octubre en el campo neutral de Santiago de Chile. Ganó una vez más Independiente con anotación del legendario Ricardo Elvio Pavoni.
En ese Independiente era un equipo de enorme respeto en América del Sur. Había sido campeón de la Copa Libertadores en 1965, 1965, 1972 y 1973, además de la quinta estrella, precisamente contra Sao Paulo en 1974. La final intercontinental la jugó Independiente frente a Atlético de Madrid de España, que reemplazó al conjunto alemán del Bayern Münich.