A raìz de la nunca bien lamentada muerte del famoso ciclista Rubèn Darìo Gòmez Bedoya, màs conocido como ‘El Tigrillo de Pereira’, algunos buenos -y desde luego viejos- aficionados al ciclismo, han solicitado a este Portal hacer claridad sobre las ‘ligeras desavenencias’ que el rutero de ‘La Perla del Otùn’ tuvo con el boyacense Roberto ‘Pajarito’ Buitrago a comienzos de la década de 1960.
En realidad sì existió ese contratiempo y aquí trataremos de hacer plena claridad.
La Vuelta a Colombia de 1960 partiò de Villa del Rosario de Cùcuta. La Vuelta se realizò como homenaje al Sesquicentenario de la Independencia nacional. Al ganar ‘Pajarito’ Buitrago la 2ª. Etapa de la carrera, cumplida entre Pamplona y Bucaramanga (129 kilòmetros) con tiempo de 3h-39m-15s, despojò del liderato absoluto al cundinamarqués Pablo Hurtado, vencedor en la etapa inicial.
A partir de aquella jornada, miércoles 1º de junio de 1960, el boyacense Roberto ‘Pajarito’ Buitrago fue puntero absoluto de la Vuelta hasta el momento de concluir la 14ª. y penúltima etapa de la competencia, en la ciudad de Riosucio. En la plaza principal de esta población, histórica en el discurrir de la Vuelta, triunfò el antioqueño Hernàn Medina Calderòn, el denominado ‘Prìncipe Estudiante’. Medina cubrió la distancia de 104 kilòmetros entre Manizales y Riosucio en un tiempo de3h-14m-33s. Era el miércoles 15 de junio del ya citado año 60.
A la misma meta de Riosucio llegó el líder ‘Pajarito’ Buitrago en el 4º. puesto, con retardo de 5 minutos y 44 segundos. Esa diferencia le representò PERDER el primer puesto de la clasificación general individual, luego de ser primero por lapso de trece (13) jornadas y restando una sola para concluir la Vuelta en Medellìn. Pasò a ser la escolta del nuevo líder, Hernàn Medina Calderòn, por escasos segundos.
El final de esa etapa despertó dos sentimientos encontrados: por una parte de ‘injusticia’ para Roberto ‘Pajarito’ Buitrago, quien luego de liderar la Vuelta en su totalidad, quedó a sòlo 160 kilòmetros del triunfo final en la capital antioqueña, teniendo que desbancar a un líder poderoso como Hernàn Medina.
El otro sentimiento era de ‘justicia’, pues precisamente en la plaza principal de Riosucio el ‘Prìncipe Estudiante’ Medina Calderòn volvìa a recuperar una camiseta que ‘habìa dejado’ involuntariamente tres años antes, cuando siendo el puntero y casi ganador de la Vuelta de 1957, se retirò con todos sus compañeros de Antioquia, obedeciendo òrdenes del técnico Julio Arrastìa Bricca.
Pero en la etapa final de 1960 y antes del cruce por el puente de La Pintada, la mala suerte estuvo siempre con Hernàn Medina Calderòn, quien sufrió repetidos pinchazos que pusieron en serio peligro la escasa ventaja que tenía sobre ‘Pajarito’ Buitrago. El corredor de Boyacà apretò el paso y junto con Rubèn Darìo Gòmez, el inolvidable ‘Tigrillo de Pereira’ punteò en la jornada decisiva por algo màs de 80 kilòmetros.
Ya en la dura cuesta hacia el Alto de Minas, Gòmez Bedoya, con el número 20 a sus espaldas, sacò de rueda a ‘Pajarito’ Buitrago, número 12 y se encaminò solitario hacia el premio de montaña. Al borde del desfallecimiento, por el esfuerzo realizado por alejarse màs y màs de Medina Calderòn, el gran ‘Pajarito’ quedó al borde de la carretera. Se dijo en aquel tiempo, 50 años atrás, que Rubèn Dariò Gòmez había prometido su ‘ayuda’ a Hernàn Medina. Posiblemente de haber contado por màs kilometraje con la ayuda de Rubèn Darìo Gòmez, el tiempo recuperado por ‘Pajarito’ lo habrìa podido llevar al triunfo final. Pero todo ello son simples suposiciones. Lo del caso es que al estadio ‘Atanasio Girardot’ apareció como vencedor de la jornada final el gran Rubèn Darìo, con tiempo de 5h-13m-11s. Como escolta tuvo a Hernàn Medina con tiempo de 5h-15m-06s.
Y en la tercera casilla apareció en la meta el ‘campeòn moral’ de la competencia, el aguerrido Roberto ‘Pajarito’ Buitrago, con registro de 5h-20m-31s. Como quien dice, que Medina le sacò una ventaja de 5 minutos y 25 segundos. En el global acumulado de toda la carrera Medina Calderòn superò a ‘Pajarito’ por siete (7) minutos y 47 segundos. El tercer clasificado de la competencia fue precisamente Rubèn Darìo Gòmez.
Pero como en juego largo hay desquite, los papeles se invirtieron en la Vuelta a Colombia del año siguiente, 1961.
Para la competencia de hace 49 años, Rubèn Darìo Gòmez salió resuelto a refrendar el título alcanzado en 1959. A propósito de la Vuelta de 1961, èsta contò con la presencia, por primera vez, del posteriormente múltiple campeón paisa, Martìn ‘Cochise’ Rodrìguez.
A partir de la 6ª. etapa, corrida curiosamente otro 1º. de junio, pero dìa jueves, entre Pàcora y Medellìn, sobre trazado de 141 kilòmetros, Rubèn Darìo Gòmez luciò la camiseta de líder de la Vuelta, lograda el dìa anterior, pues llegó segundo a meta pacoreña, escoltando a Hernàn Medina Calderòn. El líder destronado fue el ibérico Martìn Piñera, quien junto con el escalador Julio Jimènez dieron dura batalla en las cumbres colombianas.
La 11ª. etapa (junio 7 de 1961) entre Sevilla e Ibaguè, con 159 kilòmetros de recorrido, se tornò dramática para el sòlido líder Rubèn Darìo Gòmez. En la trepada al temible alto de ‘La Lìnea’, el dùo colombo-español de Hernàn Medina y Julio Jimènez destrozò la carrera y en solitario pasaron por el nublado alto montañoso, tomando màs de cinco minutos de ventaja a Gòmez Bedoya. Un descuento maravilloso en las aspiraciones campeoniles del ‘Prìncipe Estudiante’. Esa pèrdida de minutos obedeció a una defección de Rubèn Darìo, quien al paso por Calarcà, comenzó a experimentar extremas sensaciones de frìo, que perjudicaron su pedaleo en el ascenso.
Fue entonces cuando ‘El Tigrillo de Pereira’ pidió ‘ayuda’ a Roberto ‘Pajarito’ Buitrago para superar la transitoria crisis, pero el pedalista de Boyacà no aceptò. Posteriormente declararìa el propio ‘Pajarito’: “Hoy me tocò a mì. Me pidió ayuda personalmente, después fue el ‘Loco’ Bermùdez (técnico del ‘Tigrillo’) pero me negué…”. Estaba en tablas la partida, con un año de diferencia.
En la meta de Ibaguè apareció como vencedor de la etapa el español Julio Jimènez, con ventaja de escasos cuatro (4) segundos frente a Hernàn Medina, quien a su vez superò a Rubèn Darìo Gòmez -cuarto en la misma etapa- por 4 minutos y 51 segundos. A partir de entonces la diferencia siempre se mantuvo muy estrecha a favor de Gòmez (a la postre campeón por segunda vez de la Vuelta) sobre Medina Calderòn. ‘Pajarito’ Buitrago se clasificò en la tercera casilla de la general final, distanciado en 34 minutos y 01 segundo del campeón pereirano.
Un año después, en 1962, ‘Pajarito’ Buitrago, en final dramático frente a Martìn ‘Cochise’ Rodrìguez, se titulò campeón de la Vuelta con mínimos ocho (8) segundos de ventaja.
Esta es la versión, lo màs exacta posible, de las ‘diferencias’ que en su momento distanciaron a Gòmez Bedoya de Buitrago Dueñas. Lo anterior para bien de la respetable memoria del ‘Tigrillo’ y tranquilidad de ‘Pajarito’.