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¿Será verdad tanta belleza?

Se repetirá la Serie Mundial de 2009?

¡Yanquis y Filis, con tiquete a ganador! Las dos novenas son favoritas para ganar los títulos de la Liga Americana y de la Liga Nacional
Antonio Andraus Burgos.

Antonio Andraus Burgos.

¡Quién lo creyera! Todo parece indicar que los Yanquis de Nueva York, por la Liga Americana, y los Filis de Filadelfia, por la Liga Nacional, disputarán este año nuevamente la Serie Mundial del Béisbol de las Grandes Ligas, reeditándose la gran final del año 2009, cuando en seis sensacionales encuentros, los dirigidos por Joe Girardi, se alzaron con la vigésima séptima corona del Béisbol organizado.

Los pronósticos señalan eso, es decir, que tienen inclinada la balanza a su favor, para ganar los títulos de sus respectivas ligas, cuando se enfrenten a partir de este viernes 15 de octubre, los Yanquis contra los Rancheros de Texas, en el primer juego de la final por el título de la Americana, en casa de los orientados por Ron Washington; y a partir del sábado, 16 de octubre, los Gigantes de San Francisco, se midan en el primer juego frente a los Filis de Filadelfia, en casa de los actuales campeones del Viejo Circuito.

Pero en nuestro interior, nos asalta la duda. ¿Será verdad tanta belleza? No podemos más que advertir que si bien esa opción pertenece a la especulación antes de que se lleven a cabo los encuentros de las dos finales, bien vale la pena indicar que tanto los Yanquis contra los Rancheros, igualaron en triunfos y derrotas en la campaña, a cuatro y cuatro; y que los Gigantes y los Filis, también empataron, estos a tres victorias y tres reveses por novena.

Las dos series por el título de los respectivos circuitos, están señaladas a siete partidos, para declarar campeón de su liga al ganador de cuatro desafíos, bien sea de manera consecutiva, o en cualquiera otra forma en que se combine un triunfador de cuatro victorias en cualquier momento de la controversia.

Yanquis vs. Rancheros

Los que saben, que de ninguna manera nosotros podemos sentirnos incluidos en esa nómina, consideran que la final por el título de la Liga Americana, que empezará a jugarse en el estadio de los Rancheros a partir de este viernes 15 de octubre, con los dos primeros desafíos, incluyendo el sábado 16, con descanso el domingo 17, para reiniciar la final el lunes 18, continuando martes 19 y miércoles 20, si es necesario el quinto desafío, en el ‘’Yanqui Stadium’’, de Nueva York. Desde luego, se hace falta el desarrollo de los juegos sexto y séptimo, se harán en Texas.

Los Yanquis, que tuvieron una marca por debajo de los 100 triunfos en el calendario regular, clasificándose para la final a través de la tarjeta del ‘’comodín’’, llegan tranquilos a la disputa frente a los Rancheros, tras superar sin complicaciones de ninguna naturaleza a los Mellizos de Minnesota, los ganadores del título en la división Central, a quienes vencieron en los tres primeros de los cinco compromisos de la rueda divisional, tras brillantes actuaciones de sus lanzadores abridores y de su grupo general de jugadores.

En el primer juego, los Yanquis le ganaron a los Mellizos 6 carreras por 4, en su propio estadio, con formidable actuación de C.C. Sabathia, el hombre de brazo equivocado que ha sido pilar en la rotación de los actuales campeones de la Serie Mundial.

En el segundo, Andy Pettitte, el otro extraordinario y veterano zurdo de los Yanquis, a pesar de estar por fuera de los diamantes por un largo período, volvió a la rotación para encarar a los Mellizos y derrotarlos 5 carreras por 2, también en casa de los ganadores de la zona Central; y finalmente, Phil Hughes, el derecho de apenas 24 años, y miembro de la línea consistente de la rotación de los Yanquis, dominó a los Mellizos en el ‘’Yanqui Stadium’’ en el tercer juego, por pizarra de 6 carreras por 1.

En cambio, los Rancheros tuvieron que luchar hasta el último out del quinto juego frente a los Rayas de Tampa, en la otra ronda divisional, para clasificarse en busca del título de la Liga Americana, pues, tras ganar en los dos primeros juegos en el parque de pelota de Tampa y estar arriba en la serie dos a cero, cayeron en los dos siguientes encuentros en Texas, para obligar al quinto compromiso en el cerrado parque de pelota Tropical, de Tampa.

En el primer choque, los Rancheros vencieron a los Rayas 5 por 1; en el segundo, por pizarra de 6 por 0, ambos jugados en Tampa; pero cayeron en el tercero, 6 por 3, y en el cuarto, 5 por 2, en Texas. La situación no dio para más y hubo que desarrollar el quinto desafío en Tampa, colocando a los visitantes Rancheros a su astro zurdo Cliff Lee, asegurando el compromiso definitivo y de paso, acumulando el siniestro serpentinero su segunda gran victoria de esta postemporada, para ganar 5 carreras por 1.

Mirando ese ángulo de la gran final por la Liga Americana, los Yanquis con un descanso de cinco días, abren la disputa del título jugando en Texas, para anunciar a Sabhatia, para el primer partido; Pettitte, para el segundo, ambos zurdos; Hughes, para el tercero, y para el cuarto, utilizando a A. J. Burnett, los dos lanzadores derechos, y estos dos últimos compromisos en su casa de Nueva York. Obviamente, si hay necesidad del quinto, Sabhatia volverá a la loma de los sustos para trabajar en el ‘’Yanqui Stadium’’.

En cambio, Los Rancheros, por obvias razones, perdieron a su astro y estelar serpentinero zurdo, Cliff Lee para abrir al final, ante su labor extraordinaria e indiscutida, tanto en el primero como en el quinto juego ante los Rayas. Pero nadie puede olvidar que Lee fue el único lanzador que pudo controlar a la artillería de los Yanquis en la Serie Mundial del 2009, cuando les ganó en los dos únicos compromisos en que cayeron los campeones.

De modo que Ron Washington tiene que abrir la final utilizando los servicios del zurdo C.J. Wilson para el primero; al derecho Colby Lewis, para el segundo, ambos jugando en el parque de Texas; mientras que para el tercer juego, ya en Nueva York, utilizará al zurdo Cliff Lee, y en el cuarto desafío, gozará del trabajo de Tommy Hunter, para esta gran final. Y de ser necesario el quinto, Wilson sería nuevamente abridor, también en Nueva York.

La experiencia de los Yanquis y su formidable ofensiva que despierta en un abrir y cerrar de ojos, más una rotación tan sólida como la que exhiben en los actuales momentos, le dan ventaja y tienen tarjeta ganadora a su favor, frente a los Rancheros, que por primera vez en 39 años, llegan a esta de la gran final por la Liga Americana.

Los expertos insisten en que el prolongado descanso de los Yanquis puede ser punto negativo a la hora de la verdad, pero los ‘’Mulos del Bronx’’ han demostrado en más de una oportunidad, que cuando llega octubre, el panorama es totalmente diferente y que ellos están dispuestos a mostrar toda su garra y capacidad de juego en cualquiera instancia de esta fase final. Pero nadie debe olvidar, por lo menos nosotros no lo desechamos en ningún momento, que los Rancheros se han cohesionado de tal manera que es uno de los clubes con mayor potencia ofensiva pero adicionalmente, sabe explotar todos los momentos del juego, incluyendo su velocidad sobre el recorrido de las bases.

Gigantes ante Filis

Ahora que los Filis se encaminan a igualar un nuevo registro para la Liga Nacional, en ser el segundo equipo en la historia de llegar tres veces consecutivas a la disputa de la Serie Mundial – los primeros fueron los Cardenales de San Luis los años 1942, 1943 y 1944--, los entendidos le dan todo el favoritismo del caso para imponerse en la final por el título, frente a los Gigantes, la novena estratégicamente orientada por Bruce Bochy.

Tienen razón los que piensan de esa manera. Los Filis tienen una ventaja sobre el papel de manera indiscutible en esta final ante los muchachos de San Francisco. Pero como siempre se ha dicho, una tesis que hizo famosa Yogi Berra, en el béisbol el partido de termina cuando termina, y no antes. Y los Gigantes tienen más de lo que la gente del común y corriente sabe.

Nuestra tesis, en cambio, es que si bien es cierto que los Filis de Filadelfia tienen la ventaja teóricamente hablando para ganar el título de la Liga Nacional, no podemos olvidar, en ningún momento, que la calidad de la rotación abridora de los Gigantes, puede ser la gran diferencia, o por lo menos, estar a la altura de la nómina de los actuales monarcas del Viejo Circuito, tan valiosa como los ganadores de la división Oeste de la liga.

Los Filis, triunfadores en el Este de su liga, vapulearon a los Rojos de Cincinnati, los monarcas de la zona Central en la serie divisional, al derrotarlos tres por cero, con victorias de 4 por 0 y 7 a 4, en el estadio de Filadelfia, y 2 por 0, en el tercero, en el propio campo de los Rojos, cuya capacidad de juego tanto a la defensiva, con una serie de errores de manera consecutiva en momentos cruciales, se observó por debajo de lo normal, como a la ofensiva, amarrada por el trabajo de la nómina serpentinera de los Filis, hizo crisis en las horas más propicias para impulsar carreras, dejándolos sin opciones para pensar en algo más grande por el momento.

Los Gigantes, por su lado, hicieron valor su jerarquía serpentinera, superando en una sensacional final a los Bravos de Atlanta, los triunfadores del ‘’comodín’’, que con la ausencia forzada de Chipper Jones y de Martín Prado, su cuadro interior disminuyó tanto en su capacidad defensiva –si no que le pregunten a Brooks Conrad -- y desde luego, en su potencia ofensiva.

Fue una final de infarto en todos los cuatro juegos que se efectuaron durante la ronda. Los Gigantes triunfaron en el primero 1 por 0; y cayeron en el segundo, 5 por 4, ambos jugados en su parque de pelota. Luego en el tercero, en el estadio de los Bravos, ganaron 3 por 2; y en el cuarto, también en Atlanta, volvieron a triunfar 3 carreras por 2.

Empero, ahora ya están en la final, en la disputa del título de la Liga Nacional, en donde la serie pactada a siete juegos, para declarar campeón al ganador de cuatro partidos de manera seguida o alternadamente, puede resultar más reñida de lo que aparentemente se muestra sobre la mesa de los pronósticos, si los lanzadores de los Gigantes se envalentonan y ejercen su dominio sobre la pesada acción que muestran los bates de los Filis.

Charlie Manuel, el capataz de los Filis, cuya pasmosa tranquilidad es un punto de apoyo sicológico para su grupo de peloteros, echará mano de su estelar derecho Ron Halladay para el primero choque en casa; y con Roy Oswald, también derecho, para el segundo juego en su patio; mientras que para el tercero llevará a la loma de los sustos al zurdo Cole Hamels.

Empero, Bruce Bochy, estratega que tiene ‘’encendida la bujía’’ de toda su novena, tiene a cuatro ases para hacerle frente a los campeones del Viejo Circuito. Tim Lincecum, Matt Caín, el boricua Jonathan Sánchez y Madison Bumgarner, más la habilidad y la capacidad ofensiva de su plantilla, colocan a los Gigantes con preseas muy valiosas a la hora de la verdad.

En el primer choque, se espera un duelo Lincecum- Halladay, que será el sábado 16 en Filadelfia; lo mismo que debe suceder en los dos encuentros siguientes: Caín contra Oswald, que será el segundo, también en casa de los Filis; y Hamels frente a Sánchez, algo que se puede pronosticar pero a lo mejor, no se podrá concretar sobre el diamante de juego, en el tercero, pero ya jugándose en el estadio de los Gigantes, en donde también se jugarán los encuentros cuarto y quinto. Si son necesarios los juegos sexto y séptimo, se harán en Filadelfia.

De tal manera que las dos series, aun cuando muestran balanza con boletos a ganador en poder de los Yanquis, en la Americana, y los Filis, en la Nacional, lo mejor es esperar el desarrollo de todos y cada uno de los partidos que se tengan que jugar.
Antonio Andraus Burgos, 16 de octubre de 2010

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