En las primeras horas de la madrugada de este sábado el periodismo en general, pero en concreto la crónica taurina y deportiva, fue dolorosamente sorprendida con la muerte de Vicente de Jesús Blanco Garrote, más conocido en los medios de comunicación como Vicente ‘El Gallego’ Blanco.
Este español de origen pero colombiano de corazón, había nacido en La Coruña (España) el 25 de marzo de 1934, en pleno régimen dictatorial del Generalísimo Francisco Franco. Desde muy joven, recién cumplidos los 19 años, se vinculó a tierras del nuevo mundo. De la ciudad de Cali, tuvo indicios por la referencia de caleños de la época que conoció viviendo aún en la madre Patria.
Huyendo del servicio militar -según palabras del propio ‘Gallego’- llegó a la capital del Valle hacia el mes de septiembre de 1953, cuando comenzaba a declinar la famosa época futbolera de ‘Eldorado’, disciplina deportiva que habría de ser, con el transcurrir de los años, una de las grandes pasiones de Blanco Garrote.
Desde sus años mozos, este aventurero de la vida se embarcó en empresas de farándula en general y por ello tuvo ocasión de ensayar la labor de empresario en países como Ecuador, Perú y Colombia entre otros.
Recién establecido en la ciudad de Cali, tuvo como sede las instalaciones del Hotel Aristi, recientemente inaugurado en la ‘Sultana del Valle’. Su inicial trabajo fue en Laboratorios Neo y posteriormente en Publicar S.A. filial de la entonces identificada como Carvajal & Cía. De la mano de Bernardo Tobón Martínez, uno de los hijos de los hermanos Tobón de la Roche, fundadores de la Cadena radial TODELAR, Vicente ‘El Gallego’ Blanco comenzó su actividad radial en Cali, aprovechando para ello sus conocimientos en el mundo del toro, su facilidad de expresión, su acento español, además de su ‘chispa’ para el comentario de todo género.
Precisamente en el aspecto taurino tuvo ocasión de alternar, con criterio propio muy acertado, con taurinos como ‘Paco’ Luna, Eduardo Rueda Santos y Eduardo de Vengoechea, personajes del comentario que le antecedieron en el viaje sin retorno.
A instancias de Libardo Rivera Gómez, un gran mecenas del Deportivo Cali, orientó desde varios décadas atrás su acendrado afecto por las divisa del equipo verdiblanco. Esa pasión encontró pleno eco cuando junto al ya fallecido periodista cubano, José Pardo Llada, desde el espacio radial de ‘Mirador en el Aire’, se constituyeron en los dos aficionados más reconocidos regional y nacionalmente del otrora equipo identificado como ‘La Amenaza Verde’.
Empresas de radio como Todelar, RCN, Red Sonora y el Canal regional Tele-Pacífico tuvieron, cada una en su momento, el privilegio de contar con el aporte cultural, anecdótico y sapiente en temas taurinos y futboleros de este español de nacimiento, que sin rubor alguno manifestó en cierta ocasión que nada debía a sus paisanos, a España, antes por el contrario a sus buenos amigos de Cali y Colombia en general. El premio ‘Simón Bolívar’ en radio, fue un justo reconocimiento a la labor periodística de Blanco Garrote en nuestro medio, por lapso de cuatro décadas.
Este Portal deportivo registra con sincero sentimiento de pesar la muerte de Vicente ‘El Gallego’ Blanco y hace llegar su mensaje de solidaridad a su señora Gloria e igualmente a sus hijos Martín, Bernardo, Juan Carlos, José Antonio, Angela, Verónica, María del Pilar y Deisy.
Este mensaje es igualmente válido para los miembros del programa deportivo ‘El Corrillo de MAO’, donde Blanco Garrote tuvo ocasión de laborar en los últimos años, informando, comentando, orientado y polemizando con veteranos colegas del oficio como Mario Alfonso Escobar y Reinaldo Barco, entre otros.
La velación de los restos mortales de ‘El Gallego’ se cumple en la funeraria In Memoriam. Sus funerales este domingo 31 de octubre en la iglesia de San Fernando Rey (Barrio San Fernando) a las 9:30 de la mañana. Sobre las 11:30 del mismo día, su cremación en el Cementerio Metropolitano del Sur.
Paz sobre la tumba de Vicente de Jesús Blanco Garrote, un ‘conquistador español’ que supo captar la atención, el respeto y la admiración de los aficionados a dos pasiones que mueven masas en Colombia: los toros y el fútbol. Y algo adicional muy importante, enseñó a muchos colombianos de nacimiento a amar verdaderamente a esta tierra que en buena hora lo acogió.
Tobías Carvajal Crespo
Cali, Octubre 30 de 2010