El domingo 6 de noviembre de 1960 se cumplió en diversas canchas del país, la IV fecha de la cuarta y última vuelta del certamen profesional de aquel año. El equipo ‘Cardenal’ llegó a ese partido como líder del campeonato con un total de 50 puntos, seguido por Atlético Bucaramanga (que tenía conformado uno de los mejores equipos de su historia) con 48 puntos.
El estadio ‘El Campín’ albergó a cerca de 45.000 personas, quienes dejaron en taquilla la suma de $ 135.000,oo pesos de la época. Un partido en el cual prácticamente se definía el título del año 1960, pues América era el tercer onceno con posibilidades, pues sumaba 47 puntos.
Santa Fe a cargo del ‘filósofo’ argentino Julio Tocket y el cuadro búcaro a órdenes de Juan ‘El Andarín’ Barbieri, bajo cuya orientación había nacido al balompié profesional, en el año 1955, el Deportes Tolima de Ibagué. De ‘La Ciudad de los Parques’ llegaron a Bogotá algo más de 4.000 aficionados, fieles seguidores del equipo que estaba en procura de su primer gran triunfo profesional.
Contra todos los pronósticos, en un auténtico ‘Maracanazo’, Independiente Santa Fe apabulló al Atlético Bucaramanga por anotación de 5-1, ratificándose como el conjunto más ofensivo del torneo con 83 goles en 37 partidos oficiales. El triunfo ‘Cardenal’ se vio doblemente favorecido, en su lucha por el título, pues América en el estadio ‘Pascual Guerrero’ empató a cero anotaciones con Millonarios.
Santa Fe con 52 puntos, con la escolta de América con 48 y Bucaramanga con a misma cantidad de puntos, clarificó en buena parte el trapo campeonil de aquel año.
En su habitual Columna Cerrada de ‘El Espectador’, su director Mike Forero Nougüés tituló: “El ‘Maracanazo’ del Bucaramanga”. Y agregó: Sin fuerza ofensiva, sin apoyo de la línea media y con rechazos sin entregar la pelota para organizar el juego adelante, el Atlético no podía esperar una victoria y ni siquiera el empate. Desorganizado en sus líneas por la matemática y ceñid marcación individual de Santa Fe, el cuadro visitante se vio acosado y su fuerza de ataque resultó nula”.
Indudablemente una mala tarde del Bucaramanga, que antes del partido de Bogotá lucía la segunda portería menos vencida del campeonato: 37 goles recibidos en 36 partidos. América era la valla menos profanada: 36 goles en igual número de compromisos.
A la postre en 1960 el gran campeón fue Santa Fe, con uno de los mejores equipos de toda su historia, sumando 61 puntos. Sub-campeón América con 55 y tercero el Bucaramanga con 54. El máximo artillero del certamen fue el argentino Walter Marcolini, con 30 anotaciones.
Hace medio siglo el equipo ‘Cardenal’ tenía en su nómina habitual a hombres como Leonardo Bevilacqua, Guillermo Milne, Juan Montero, Hernando Tovar, Carlos Rodríguez, Carlos Aponte y la ofensiva con jugadores tan temibles por su poder goleador como Ricardo Campana, Miguel Resnik, Oswaldo Panzutto, Alberto Orlando Perazzo y Héctor ‘El Zipa’ González, un año más tarde responsable de la clasificación de Colombia al primer Mundial de Fútbol, al concretar el gol del empate frente a Perú en el Estadio Nacional de Lima.
Tobías Carvajal Crespo
Noviembre 6- 2010