En un partido vibrante, abierto, emotivo de principio a fin, digno de una final de Copa Libertadores de América, el
Internacional de Porto Alegre profanó el sagrado recinto del estadio Morumbí, ‘fortín’ del Sao Paulo, e hizo suyo el primer partido de la final copera del año 2006, al doblegar a los dueños de casa por anotación de 2-1, todos los goles obtenidos en los 45 minutos finales.
Recién comenzado el juego, minuto nueve, el árbitro uruguayo Jorge Larrionda expulsó del campo al paulista Josué por violento e intencional codazo en la nuca de Fabinho, cuando saltaron a disputar un balón. Internacional aprovechó la superioridad numérica y cargo con ímpetu sobre el arco de Sao Paulo. En el minuto 17 el portero Rogerio Ceni, con la mano izquierda, salvó un remate potente de Fernandanho que iba camino de la red.
Las fuerzas en cuanto a número de jugadores se equilibraron en el minuto 38, cuando salió expulsado el jugador Fabinho del Internacional por pegar con la mano abierta en el rostro de Souza. El ofendido Souza, restando tres minutos para concluir la fase inicial, estuvo muy cerca del gol para Sao Paulo, pero el portero Clemer contuvo en gran forma.
La fase final ganó aún más en ritmo, velocidad y entrega total de todos los jugadores. A la altura del minuto ocho, Internacional se puso en ventaja, cuando Rafael Sobis, la figura de la noche, sacó la marca de Fabao y desde la raya del área grande remató con fortaleza, abajo, junto al vertical derecho de Ceni. Un golazo que hizo enmudecer a los 71.745 aficionados que abarrotaron todas las dependencias del estadio paulista.
Sao Paulo, con el marcador en contra, se insinuó con peligro sobre el marco de Clemer, sin concretar. En el minuto 16, un violento metrallazo de Junior pegó en el horizontal del arco paulista, luego de un inicial manotazo del portero Ceni. La pelota rebotó y cayó a los pies de Rafael Sobis, quien bien ubicado sobre el punto penal, remató con fortaleza, contra el poste derecho del indefenso arquero Rogerio Ceni. Un resultado increíble, asombroso, para los parciales del Sao Paulo. Nueve minutos más tarde el mismo Sobis tuvo la tercera diana en sus botines, pero el remate final o elevó por encima del travesaño.
Sao Paulo, pese al marcador adverso no decayó en su accionar y salió resuelto a vender caro el contraste sufrido en su propio campo. Souza, por el costado derecho del campo, se encargó de dirigir la ofensiva paulista y por ello levantó múltiples centros al área penal de Internacional, donde los zagueros de la visita se multiplicaron para conservar la ventaja.
La insistencia de Sao Paulo cobró frutos en el minuto 30, cuando un centro desde el sector derecho del campo lo remató magistralmente de cabeza el espigado jugador Edicarlos, quien ubicó el balón a media altura, pegado al vertical derecho del cancerbero Clemer. Un golazo, como los dos anteriores del Internacional.
Restando seis minutos para la conclusión del juego, el portero Clemer, en gran acción, controló un remate de Oliveira, con intenciones de gol. Lo mismo hizo en el minuto 44, para consolidar una victoria sencillamente histórica en los anales de la Copa Libertadores de América, frente a un rival de la jerarquía brasileña y mundial del Sao Paulo.
El segundo partido está previsto para la próxima semana en el estadio de Porto Alegre, donde Internacional tiene mucho ganado, pero no plenamente seguro. Una final fantástica, quizás no prevista con tantas emociones y fútbol de gran calidad. El árbitro asignado a este crucial juego es el argentino Horacio Helizondo, laureado en el ultimo mundial de Alemania 2006.