Una dramática definición tuvo la Copa Nissan Suramericana del año 2010. El primer partido, en territorio brasileño concluyó con triunfo del Goiás por anotación de 2-0. El segundo juego, en Buenos Aires, representó triunfo para el equipo Independiente por marcador de 3-1. Así las cosas, la serie se igualó a tres goles. Por ello fue preciso jugar dos tiempos extras de 15 minutos cada uno, lapso al cabo del cual me mantuvo la paridad. Bajo la orientación del árbitro colombiano, Oscar Julián Ruiz, los equipos se fueron a los lanzamientos desde el punto penal. En esta instancia ganó Independiente por 5-3.
Independiente, ganador en épocas pasadas de la Copa Libertadores de América en siete (7) ocasiones, logra un título internacional después de un largo receso de 15 años, cuando se adjudicó la ya caduca Super-Copa Suramericana en el año 1995.
En virtud de su título frente al equipo brasileño de Goiás, Independiente ganó un cupo a la Copa Libertadores del año próximo, además de ser el quinto equipo de Argentina que lo obtiene, tal como anteriormente lo hicieron Argentinos Juniors, Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz y Vélez Sarsfield.
Al final de cuentas buen triunfo para el equipo gaucho, que en los partidos previos contó con una definitiva ‘ayuda’ de algunos arbitrajes, caso concreto el juez Carlos Amarilla del Paraguay. Y a decir verdad el equipo de los ‘Rojos de Avellaneda’ no necesita de la complicidad de los árbitros para lograr un título. Pero esta vez ocurrió y la historia lo registrará a futuro.