El técnico de la selección nacional de Colombia, Reinaldo Rueda, hizo pública la nómina de jugadores convocados para el
juego internacional amistoso del próximo 16 de agosto, frente a Chile, en el estadio Nacional de Santiago. Entre los más fogueados están: Julián Viáfara y David González, en el puesto de arqueros; Elkin Soto y David Ferreira en el medio campo y Calimenio Preciado y Luiz Yánez en la parte ofensiva. Lo anterior, sin dejar de desconocer las ejecutorias de otros convocados como José Mera, Samuel Vanegas Vladimir Marín, Háyder Palacios y Mauricio Casierra.
Estadística e históricamente, las confrontaciones internacionales amistosas más frecuentes las ha cumplido Colombia frente a Chile y Perú, muy por encima de partidos de esta misma naturaleza frente a países vecinos como Ecuador, Brasil o Venezuela.
Dentro del recuento de esos juegos, está muy presente en la mente de los aficionados el partido jugado la tarde del 30 de mayo de 1993 en el estadio Nacional de Santiago. En esa oportunidad el equipo criollo, orientado por el técnico Francisco Maturana García, jugó su quinto partido preparatorio para la Copa América y las eliminatorias mundialistas.
Abrió el marcador el onceno chileno en jugada de tiro penal, a los cuatro minutos del tiempo final. Cobró Fabián Estay, pero el portero Farid Mondragón contuvo a medias y el remate llegó a los pies de Fabián Guevara, quien la envió al fondo de la red. La anotación animó a las escasas 3.702 personas que asistieron al inmenso escenario deportivo.
Colombia, en el minuto 23,
anotó el gol del empate en una prodigiosa jugada del antioqueño Víctor Hugo Aristizábal. Fredy Rincón levantó un centro desde el sector derecho del campo para que rematara de cabeza Aristizábal. Éste, previendo el curso de la pelota y frente al arco, se lanzó en palomita, pero al no lograr contactar el esférico, logró pegarle con el guayo derecho, luego de una rápida contorsión en el aire. Así pues, un golazo de palomita y taquito, frente al portero chileno, Toledo.
Anotación celebrada por los propios compañeros y los adversarios. Obligó a rememorar un gol muy parecido, logrado por Alfredo D’Stéfano cuando militaba en el River Plate de Buenos Aires y no pensaba aún venir al balompié de Colombia.
En época más reciente, el 22 de abril de 1998, volvieron a jugar en Santiago, la capital chilena, los mismos rivales. Ese partido concluyó con paridad a dos goles. Ante 55.000 personas, los pupilos de Hernán ‘Bolillo’ Gómez tuvieron en Leider Calimenio Preciado, jugador del Santa Fé (convocado nuevamente ahora) el hombre más positivo, pues se hizo presente en el marcador a los 35 y 38 minutos de la fase final.
Aquel partido contó con el arbitraje del juez más cotizado del año 2006, el argentino Horacio Helizondo.