América, el popular equipo de los ‘Diablos Rojos’, luego de alcanzar la significativa cifra de trece (13) títulos, el mayor ‘botín’ en la historia del fútbol profesional colombiano, pasa ahora, en el 2011, por una difícil situación, que viene ‘administrando’ desde el año anterior. Esta incómoda condición lo encuentra en plena celebración de sus 84 años de existencia, pues su fundación data del domingo 13 de febrero del año 1927.
Así pues, no se puede dejar pasar de largo este segundo mes del año, sin hacer alguna referencia, por pequeña que sea, al equipo más popular de la denominada ‘Sultana del Valle’ o sea su capital, Cali.
Sobre el origen de este emblemático equipo, el ya fallecido gran periodista y hombre cívico Alfonso Bonilla Aragón, más conocido como ‘Bonar’, escribió en una de sus habituales columnas: “Yo sostengo que América nació varias veces, pues como Cali, su ciudad, fue fundado y refundado; la primera a la que asistí sin darme cuenta de que el destino me estaba escogiendo como a evangelista de una nueva verdad del fútbol, en el portón de la casa de Pepe Piedrahíta, en la calle 15, linderos entonces de los ‘Borreros gordos’ en el barrio de El Vallado, donde yo vivía. Era 1927 y todos teníamos en la mano una estrella, que para el fundador se apagó y para todos nosotros los demás, ha palidecido”. Hacemos claridad que se trata de una nota con casi 30 años de vigencia.
A propósito de ‘Bonar’ el aeropuerto internacional de Cali (en jurisdicción del municipio de Palmira) sustituyó su inicial nombre de ‘Palmaseca’ por el de ‘Alfonso Bonilla Aragón’ como homenaje a la memoria de este ilustre ciudadano caleño.
Pero volviendo a las toldas ‘diablas’ es preciso citar que otra versión del origen de América indica que surgió una tarde de febrero, del ya citado año 1927, en el sector del Paseo Bolívar de Cali, donde antiguamente estaba el Batallón Pichincha y hoy la sede del CAM (Centro Administrativo Municipal) de Cali. Muy posiblemente se eligió el nombre de América, como reconocimiento al navegante genovés que descubrió el ‘nuevo mundo’ o mantener la tradición de otro América que estuvo vigente tres años antes (1924) -no hay datos concretos al respecto- y que se dice alcanzó a alternar con equipos como el Bolívar, el Cali (germen muy remoto del actual Deportivo Cali, así existan autores que no lo admiten) y Deportivo Yanaconas, un corregimiento muy cercano a Cali, sobre la cordillera occidental.
La nómina de los fundadores de América, contabilizando inclusive el año de 1924 (se oficializó en 1927) hasta 1931, se resumen en los siguientes nombres: Arturo Angarita (nicaragüense), Gilberto Montoya, Luis E. Mercado, Julio Correa, Benjamín Urrea (el hombre de la famosa ‘Maldición de Garabato’ sobre la cual será preciso escribir en otra ocasión), Alfonso Umaña, José M. Perlaza, Serafín Fernández, Vicente Oliveros, Juan Evangelista Navarro, Vicente Otero, Alvaro O’byrne, Luis Carlos Otero, Daniel Solarte, Fernando Gómez, Alberto Guevara, Luis E. Guerrero, Marco Tulio Guevara, Manuel Echeverry ‘Canuto’, Félix Borrero, Arístides Torres, Ricardo Lalinde, Tomás González, etc. Como técnico ofició hace ya algo más de ocho décadas, el profesor Pablo Manrique y como masajista, Humberto Padilla. Como presidente de una de las primeras Juntas Directivas, Hernán Zamorano.
Cuentos llevados y traídos de esos años, señalan que el técnico Manrique, durante los entrenamientos, amarraba las manos de los jugadores, para quitarles la costumbre (tan popular 84 años después) de sujetar rivales de la camiseta o la pantaloneta.
Imposible, igualmente, dejar de lado el nombre de Ramón Antonio Bonilla Aragón (hermano del ya citado ‘Bonar’) quien fue el primer portero del equipo, muerto a la temprana edad de 19 años, cuando su don de gentes, caballerosidad y condiciones deportivas le auguraban un espléndido porvenir.
Ese América que hoy evocamos tuvo como aliciente, para cimentarse poderosamente en el espíritu de los aficionados de aquellos años, el hecho de haber celebrado la ciudad de Cali, entre los meses de diciembre de 1927 y enero de 1928, los I Juegos Atléticos Nacionales, certamen que permitió admirar en el viejo estadio de Galilea a los mejores equipos, especialmente de la costa norte del país. El fútbol de barriada que ya existía en Cali, consiguió simpatizantes en todos los sectores socio-económicos de una ciudad de Cali que no albergaba a más de 35 a 40 mil habitantes.
Esas primeras manifestaciones de América, el equipo de los ‘Diablos Rojos’ se vivieron en el estadio de Galilea (sede precisamente de los Juegos Nacionales del año 1927-28) ubicado exactamente en los terrenos que desde comienzos de la década de 1940, ocupa la Clínica de Occidente de Cali. Años más tarde, el 20 de julio de 1937, el fútbol espectáculo se ‘trasteó’ al estadio ´Pascual Guerrero Marmolejo’ así llamado en homenaje a este dirigente cívico, escritor, poeta y político, quien regaló los terrenos que hoy ocupa el citado escenario deportivo.
Aquellos primeros partidos de América en la época pre-profesional se celebraron frente a equipos como Ciclista Lima Asociación, Chancay, Sporting Tabaco, etc., conjuntos fundamentalmente de Perú, país con mucha mayor experiencia futbolera que Colombia. Fue gracias a esas confrontaciones, que comenzaron a figurar a gran escala jugadores como Canuto, Célimo, Angarita, Villalobos, Rojas, Guayaquil, Dimas Gómez y tantos otros que no tuvieron ¡cuánto tiempo faltaba para ello…! la oportunidad de mostrar su maravilloso juego a través de la televisión.
Pero no sólo fue América cantera de futbolistas, pues varios de sus dirigentes y jugadores se vincularon a cargos de importancia en sectores del gobierno y la política. Y pruebas al canto, al citar los nombres de Hernando Mallarino, Luis Enrique Mercado, Benjamín Martínez, Julio Correa, Luis E. Guevara, Alfonso Umaña, Arturo Salazar, Alvaro Cruz y el notable abogado y penalista, Pablo José Pérez.
Con relación a Los tradicionales colores de la institución se indica que América utilizó inicialmente camiseta roja y pantaloneta azul, pero por determinación de los directivos se adoptó que la pantaloneta también fuese roja y por ende el equipo pasó a identificarse como los ‘Diablos Rojos’ e igualmente como la ‘Academia Roja’ en virtud de su juego afiligranado. Otra versión, sobre el origen de la indumentaria, indica que a raíz de una correría por la costa norte del país -concretamente Barranquilla- en el año de 1931, algunos miembros del equipo asistieron, como espectadores, a un partido de baloncesto entre los quinteros de Unión Colombia y los Diablos Rojos. Estos últimos vestían íntegramente de rojo y como consecuencia de ello América determinó seguir jugando de rojo, de arriba abajo, colores que se oficializaron hacia el año 1936.
Según versión de Alfonso Hernández, quien desempeñó el cargo de presidente de la institución roja, la figura del diablo, como escudo, comenzó a lucirse a comienzos de la década de 1940.
La primera gran correría de América se produjo en el año 1931 (mayo 5) e involucró a las ciudades de Bogotá (el viaje en bus a la capital tardaba dos días) Barranquilla y Santa Marta. El triunfo sonrió en casi todos los partidos, se perdió uno de ellos en la capital del país, pero se obtuvo un triunfo de mucha significación frente a Bartolinos, un conjunto de categoría, exclusivo de la alta sociedad capitalina. En Santa Marta el dirigente promotor de la correría abandonó al equipo, llevándose el producto de los partidos. Se dijo que se había fugado hacia Venezuela. Siempre han existido los picaros y ladrones, no es asunto de los nuevos tiempos.
Le correspondió al gobernador del departamento del Magdalena, un dirigente de apellido Goenaga, declarar a América ‘equipo oficial’ y como tal, viajar de regreso a Cali pagando la mitad del valor de los pasajes. Algunos tramos del penoso retorno en barco de Barranquilla a Puerto Berrío, luego a Medellín por vía férrea y posteriormente a Manizales. A Cali los jugadores llegaron con un saldo de 40 centavos, que siempre, y para consuelo, eran ‘platica’ hace 80 años.
En ese año de 1931, América conquistó su primer trofeo. A este respecto existen algunas inconsistencias históricas, pues algunas fuentes citan el éxito de los ‘Diablos Rojos’ frente al equipo Colombia, torneo organizado por el dirigente Luis Carlos Cárdenas, en tanto que otras señalan el triunfo frente al equipo Alférez Real, antiguo Boyacá, fijando como fecha exacta el 29 de septiembre. En dicho torneo tomaron parte Independiente de Palmira y el Boca Junior de Cali. Ese título departamental lo refrendó el conjunto escarlata en el certamen de 1932.
Es preciso citar que en aquellos años los periódicos regionales (caso el matutino ‘Diario del Pacífico’ o el vespertino ‘Relator’, no tenían páginas deportivas ni corresponsales que cubrieran la información con la rigurosidad de nuestros días. Si bien promocionaban un partido con ‘bombos y platillos’, jamás publicaban en los días siguientes el resultado del mismo o comentario alguno. Esa es una de las grandes dificultades investigativas en cuanto a deporte hace referencia.
Ya en los primeros años de la década del cuarenta (1940-1946) el fútbol en nuestro medio tomó un rumbo más serio, más ‘organizado’ si se quiere. Equipos internacionales como Orión de Costa Rica y los peruanos Sport Boys, Sucre y Alianza de Lima visitaron canchas nacionales. Memoria muy grata se conserva del partido entre los ‘Diablos Rojos’ y Sport Boys, en el potrero (pues no se puede decir que era una gramilla) del ‘Pascual Guerrero’. El primer tiempo concluyó con triunfo del equipo inca por 5-1, pero en la fase final el gran ‘Maestro’ Edgar Mallarino se puso al frente del equipo y gracias a cuatro (4) goles suyos, el juego terminó empatado a cinco tantos. Las tribunas mutaron de la tristeza al frenesí, al auténtico carnaval por cuenta de la hazaña roja.
A propósito de Edgar Domínguez Mallarino (ese era su verdadero nombre) nació en el barrio El Vallado de Cali el 25 de enero de 1924 y murió en la misma ciudad el 22 de abril de 2009, a la edad de 85 años, cumplidos tres meses atrás.
Pero volviendo al tema digamos que ya por aquellos días -año de 1940 y siguientes- América contaba con jugadores como Jorge Aragón en el arco, los zagueros eran Víctor Brand y Vicente ‘Alicate’ Martínez, la línea media con Edgar Mallarino, Faustino Castillo y Pablo ‘Colada’ Rojas. La artillería con Dimas Gómez, un puntero de sensación, Rubén Lizalda ‘Cartago’ en el otro extremo y el trío central con Miguel Rodríguez, Luis Salinas y Saulo Flórez. Una formación de portero, dos defensas, tres mediocampistas y cinco delanteros netos. Otros tiempo, otro fútbol, para admirar un espectáculos de goles y goles, no lánguidos empates a cero anotaciones.
Ya para la época profesional, agosto de 1948, el conjunto de los ‘Diablos Rojos’ reforzó su formación con jugadores esencialmente peruanos, argentinos y paraguayos, amén de algunos colombianos de reconocido prestigio. El trío ofensivo escarlata lo integraron los jugadores incas Félix Castillo, Carlos Gómez Sánchez y Leónidas Mendoza. Otro peruano que también vistió la casa de los ‘Diablos Rojos’ fue Máximo ‘Vides’ Mosquera, luego de jugar en el Deportivo Cali al lado de sus paisanos Valeriano López Mendiola y Guillermo Barbadillo. A propósito de ‘Vides’, es el único sobreviviente de aquel famoso ‘Rodillo Negro’ de los tiempos de ‘eldorado’ futbolero nacional.
Con relación a Carlos Gómez Sánchez es bueno recordar que fue una de las más publicitadas contrataciones foráneas de su tiempo. Venía de actuar en el Boca Juniors de Argentina, equipo que lo había contratado a raíz de su gran rendimiento con el equipo nacional del Perú, en el Suramericano de Guayaquil (Ecuador) en el año de 1947 y Alianza de Lima. Gracias a su gran desempeño en el cuadro argentino, hizo recordar a sus viejos compatriotas Lolo Fernández y José Soriano, glorias del fútbol inca.
En el torneo profesional de 1948, América ocupó la 5ª. casilla, lejos del campeón Santa Fe. Fue su mejor ubicación, desde ese entonces, hasta el torneo de 1952, inclusive. Para el año de 1953 su presidente, Manuel Correa Valencia (ya fallecido), retiró a los ‘Diablos Rojos’ del campeonato de la Dimayor por lapso de diez (10) meses. El cuadro escarlata reapareció frente a su eterno rival de todos los tiempos, el
Deportivo Cali, el domingo 8 de noviembre de ese mismo año 53. Ganó el Cali por anotación de 1-0, gol del argentino Ruby Orlando Cerioni, a los 43 minutos del tiempo inicial. Por aquellos meses en el estadio ‘Pascual Guerrero’ se adelantaban las obras de ampliación en la tribuna de oriental (dos niveles) y los sectores de norte y sur, pues Cali debía cumplir en julio del año siguiente la magna cita de los VII Juegos Atléticos Nacionales.
América (ausente del campeonato profesional una sola vez en su larga vida deportiva) actuó en el torneo del año 1954 en representación de la ciudad de Palmira, celebrado todos sus partidos oficiales en el estadio ‘Rivera Escobar’. Era el equipo de hombres como Samuel Rodríguez, Reinaldo ‘Huequito’ Cuadros, Alvaro ‘Choclo’ Martínez, los hermanos Alfredo y Ricaurte Bonilla, Bolívar Sarría, Tony Franjic, Edgar Mallarino, Alvaro Florido, etc.
El estadio ‘Pascual Guerrero’ se destinó, exclusivamente, para los partidos de campeonato, tanto de Deportivo Cali, como de Boca Junior.
Tobías Carvajal Crespo
Febrero 23 de 2011