Una fecha como la de hoy es imposible dejarla pasar desapercibida: se cumplen exactamente 60 años de la obtención de la PRIMERA medalla de ORO en el historial colombiano de los Juegos Panamericanos. La obtuvo en la pista atlética de carbonilla del estadio Monumental de Núñez, en Buenos Aires, el entonces mocetón de sólo 21 años, el vallecaucano Jaime Aparicio.
La prueba que ofrendó tan alto honor al atleta colombiano fue la de 400 metros con vallas, una de las modalidades del atletismo en la cual Jaime Aparicio brindó reiterados triunfos al deporte colombiano en diversos escenarios nacionales, bolivarianos, centroamericanos, suramericanos y panamericanos.
Como antecedentes que aquel triunfo es menester recordar que como preparación adecuada a la justa de Buenos Aires, a finales de enero de 1951 se cumplió en Bogotá el Campeonato Nacional de Atletismo. En una actuación formidable Jaime Aparicio igualó su marca para los 400 metros con vallas, con tiempo de 53 segundos y 06 décimas. Por aquellos días la marca suramericana estaba en poder un atleta brasileño, con registro de 53 segundos y 03 décimas.
Luego de superar una ligera indisposición en su salud, Jaime Aparicio viajó a la cita deportiva de Argentina con algunas horas de diferencia con relación al resto de atletas criollos.
Ya en la propia justa Panamericana, Aparicio dio muestras de su excepcional condición para los 400 metros con vallas. El día 28 de febrero de 1951 se cumplió la gran final, en el estadio del River Plate. En un duelo frenético de principio a fin, el título Panamericano fue para el colombiano con tiempo de 53 segundos y 04 décimas. El segundo puesto para el brasileño Wilson Gómez Caneiro, quien impuso 53 segundos y 07 décimas. La medalla de bronce para el norteamericano Donald Hardeman, quien paró los cronómetros en 54 segundos y 05 décimas.
Jaime Aparicio, como flamante campeón Panamericano e inicial medallista de oro para Colombia en un ámbito deportivo de esta jerarquía, regresó a la capital del Valle el día 12 de marzo, a bordo de un avión de la desaparecida empresa aérea Panagra. Anterior al triunfo en territorio gaucho, Jaime Aparicio ya había sido doble campeón Bolivariano en 1948 y 1951 e igualmente campeón Centroamericano en 1950.
Cuatro años más tarde, en los Juegos Panamericanos de México, Jaime Aparicio en la misma competencia de 400 metros con vallas impuso un registro de 51 segundos y 08 segundos, la cual estuvo vigente por seis (6) años y ocho (8) meses, hasta que el argentino Juan Carlos Dyrzka, muy amigo del propio Aparicio la rebajó el 6 de noviembre de 1961 a 51 segundos y 02 décimas.
De Jaime Aparicio, figura atlético de Colombia en los Juegos Olímpicos de Londres (1948) y Melbourne (1956) dijo un célebre entrenador europeo cuando lo vio correr en México los 400 metros con obstáculos: “Este atleta con una pulgada más de pierna podría ser el campeón del mundo, pero su estatura es baja para un vallista…”
Según una prestigiosa publicación europea del año 1955, Aparicio llegó a ser considerado el quinto mejor vallista del mundo
Tobías Carvajal Crespo
Febrero 28 de 2011