Desde los primeros kilómetros de la VII etapa, por cierto la más larga de la Vuelta a Colombia, tres hombres tomaron el comando de la misma. Fueron ellos Freddy Piamonte del equipo de Lotería de Boyacá, Walter Pedraza de Gobernación de Norte de Santander y Rafael Montiel de Coldeportes.
Al paso por la ciudad de Girardot, a orillas del río Magdalena, la ventaja de la tripleta puntera sobre una dupla perseguidora se consolidó transitoriamente en cuatro minutos y 45 segundos, mientras de cara al gran paquete de ruteros, donde flotaban los llamados a vencer finalmente en Medellín, alcanzó la escandalosa cifra de diez minutos y un segundo. Esta ventaja se hizo factible y se aumentó a 11m y 12s pues los tres punteros no representaban peligro para las posiciones de comando de la competencia. El hombre de mayor riesgo, Freddy Piamonte, partió de Madrid con un retardo de 22 minutos y 14 segundos frente a los líderes.
Los tres ciclistas mantuvieron su ventaja hasta las propias calles de la ‘Capital Musical de Colombia’, donde en un remate sensacional hizo suya la jornada el pedalista Walter Pedraza, con tiempo de 4h-46m-05s, con segundo lugar para Rafael Montiel y tercera ubicación de Freddy Piamonte.
El pelotón compacto, comandado por Freddy González, corredor de la región, entró a la meta con retardo de cinco minutos y 34 segundos, registro que no alteró en lo más mínimo los puestos de honor de la clasificación general individual, luego de siete jornadas. El vallecaucano Hébert González continúa al frente de la Vuelta, con un tiempo total de 24h-41m-14s.
La VIII etapa, entre Ibagué y Armenia, previo cruce por el Alto de La Línea, seguramente dictará ‘sentencia’ en un elevado porcentaje, en cuanto a los resultados finales a registrar en Medellín, al final de la dura prueba.