En su habitual columna en el diario EL TIEMPO, Jorge Barranza, director de la revista oficial de la Conmebol, recuerda un hecho insólito en el fútbol del mundo. Dice el citado periodista: “Hoy (abril 11) se cumplen 10 años del resultado récord en la historia del fútbol por las eliminatorias (Mundial) para Corea-Japón-2002. Australia venció a Samoa Americana por un absurdo y patético 31-0. Archie Thompson estableció una plusmarca universal: anotó 13 goles.
“El resultado hizo que Australia decidiera dejar la Confederación de Oceanía y pasar a la de Asia. Advirtió que sus rivales le impedirían evolucionar. Esto originó, a su vez, una curiosa situación: Oceanía le quedó servida a Nueva Zelanda que ocupa el puesto 56 del ‘ranking’ de la FIFA, pese a lo cual dispone virtualmente de media plaza para cada Mundial, pues para ganar la clasificación oceánica debe superar a sus modestos vecinos Fiyi, Islas Cook, Islas Salomón, Nueva Caledonia, Papúa, Nueva Guinea, Samoa, Samoa Americana, Tahití, Tonga, Vanuatu. Todos practican fútbol aficionado y tienen remotas posibilidades de derrotarlos. Pero aquel 31-0 quedará como un hito de un tiempo que no volverá: el de las supremacías en el fútbol.
“Ese 31-0 es símbolo de un tiempo pasado”.