Entre Atlético Junior y Once Caldas, solamente un punto de seis factibles se lograron obtener en la fase de octavos de final de la Copa Santander Libertadores de América. El equipo ‘Tiburón’ luego de estar en ventaja de 1-0 frente a Jaguares de México (gol de Luis Páez) en la fase inicial, debió conformarse con la igualdad, cuando el colombiano Jackson Martínez, jugando para el cuadro azteca, aprovechó un cobro de tiro libre y con magistral remate de cabeza superó al golero uruguayo Viera, cuando ya se jugaba el tiempo final.
Bien pudo el cuadro del técnico Oscar Héctor Quintabani, por lo admirado en el campo de juego, hacerse al triunfo frente al cuadro mexicano.
En horas de la noche, el Once Caldas, que desperdició reiteras opciones de gol, especialmente por remates fallidos totalmente desviados de Dayro Moreno, encontrándose en inmejorable posición para anotar, cayó a la postre frente a Cruzeiro de Brasil por anotación de 1-2. Los goles del cuadro brasileño obedecieron, básicamente a ingenuas fallas defensivas del equipo de Juan Carlos Osorio.
Los goles del equipo de la visita fueron obra de Wallinson y Ortigoza, ambas en el tiempo final. A dos minutos del pitazo final, Luis Núñez, con remate de cabeza venció al golero Fabio y concretó el tanto del honor.
A propósito del cuadro de Manizales, es preciso censurar la publicidad de pésimo gusto que debió que lucir el cuadro caldense en su pecho. Sobre un parche blanco se podía leer claramente: “Banda Ancha desde $ 29.900 mensuales”. NO HAY DERECHO A QUE POR EXIGENCIA DE UN PATROCINADOR, JUGADORES DE FUTBOL SE CONVIERTAN EN VALLAS PUBLICITARIAS AMBULANTES DURANTE 90 MINUTOS. Consideramos que la agencia publicitaria de la firma UNE debe tener una mejor forma creativa de motivar sus ventas. Los jugadores son personas que merecen respeto, no son muñecos o títeres comerciales.
Fuera de las canchas nacionales esta denigrante forma de utilizar a las personas para hacer campañas publicitarias. No todo en la vida se debe comprar con dinero.