Sencillamente con ribetes de épica, la clasificación del Once Caldas de Manizales a la fase de cuartos de final de la actual Copa Santander Libertadores de América, al superar por 2-0 al Cruzeiro de Brasil en el estadio Arena Do Jacaré de Minas Gerais (Brasil).
El equipo de peor rendimiento en la fase de grupos (perdiendo o empatando partidos en forma increíble en los últimos minutos de cada compromiso) sacó de la Copa al poderoso Cruzeiro, que ostentaba la mejor campaña en el mismo certamen. Ya desde el primer partido, había logrado vulnerar la valla de los brasileños, por primera vez, en su condición de equipo visitante. En Manizales Cruzeiro ganó por 2-1, pero Luis Núñez mancilló el arco de la visita. A la postre este gol fue definitivo en las cuentas finales.
Los goles del Caldas la noche anterior en Brasil fueron obra de Diego Amaya a los 21 minutos de la fase final y Dayro Moreno a los 26 del mismo período. Y el marcador pudo ser más amplio, pues el equipo de Juan Carlos Osorio, cuando Cruzeiro estaba volcado sobre el arco de Luis ‘Neco’ Martínez, desperdició, jugando al contra-golpe, dos goles ya cantados por el banco caldista, pero que silenciaron todavía más el estadio local.
Noche nefasta para el fútbol de equipo de Brasil. De cinco equipos, listos para llevar a fase de cuartos de final, fueron eliminados Gremio, Internacional, Fluminense y el propio Cruzeiro. Solamente sobrevivió al nuevo ‘Maracanazo’ copero el Santos, rival precisamente del Once Caldas en los próximos días.
Este triunfo del Once Caldas trae a la memoria el logrado por el Atlético Nacional en la Copa del año 1975, abril 6, cuando en el estadio Minerao de Belo Horizonte, cuando superó al Cruzeiro por 3-2, luego de perder inicialmente por 0-2. Comenzó ganando el equipo brasileño gracias a anotaciones de Eustaquio de Oliveira ‘Palinha’ a los 23 y 44 minutos de la fase inicial. En el tiempo complementario los jugadores ‘Verdolagas’ concretaron por intermedio de Hugo Horacio Lóndero, minuto 12, Víctor Campaz a renglón seguido y el tanto de la sensacional victoria por acción, una vez más, de Hugo Horacio Lóndero.
Ese juego contó con el arbitraje del paraguayo José Romei.
Un total de 36 años para volver a lograr en Brasil una victoria de tanta importancia.