El modernizado estadio de Wembley, en Londres, será el campo neutral en el cual definirán el título de campeón de la Liga de Europa los equipos del Manchester United y el Barcelona, en lo que se constituye uno de los partidos de balompié más esperados de los últimos años. La expectativa por este compromiso, en la última semana del presente mes de mayo, ya empieza a concentrar la atención de toda Europa y el mundo futbolero en general.
A este certamen, que comenzó actividades en 1955-1956, teniendo como primer campeón al poderoso Real Madrid de España, llegó por primera vez, como gran finalista el Manchester United en el año de 1968, para jugar la finalísima frente al Benfica de Portugal. El partido de hace 43 años, tal como acontece ahora, se jugó en Londres ante 100.000 espectadores. Por primera vez en los anales de este certamen, fue preciso jugar un tiempo extra de 30 minutos para poder conocer al vencedor.
Manchester United se impuso por anotación de 4-1. Los goles del equipo inglés fueron obra de Robert ‘Bobby’ Charlton en dos ocasiones, George Best en una ocasión y Kidd en la última. Los dos primeros muy famosos, el último de los citados no tanto.
Charlton nació el 11 de octubre de 1937. Además del Manchester jugó en Preston Northerd. Fue jugador internacional por Inglaterra en 106 ocasiones, anotando 49 goles. Hizo presencia en los Campeonatos Mundiales de 1958, 1962, 1966 (cuando ganaron el Mundial) y 1970. A nivel de torneo mundial jugó 14 partidos y anotó 4 goles.
George Best, por su parte, nació el 22 de mayo de 1946 en Irlanda del Norte y murió el 25 de noviembre de 2005. Fue Futbolista del Año en 1968. Siempre actuó para el Manchester United. Fue internacional por su país en 37 ocasiones, y anotó 9 goles. No tuvo ocasión de estar presente en ningún Mundial de Fútbol.
La final del ya citado año 1968 la protagonizó Manchester United frente a Benfica, uno de los equipos más poderosos y populares de Portugal. El tanto del honor para Benfica lo concretó el jugador Gracca, uno de los hombres fundamentales del equipo lusitano en el Mundial del 66 en Inglaterra.
La historia del otro finalista de la actual Liga de Campeones si es más antigua. Barcelona logró clasificar, por primera ocasión, a una finalísima en el año de 1961. El rival de turno, frente al cual perdió, fue Benfica. Triunfo lusitano por marcador de 3-2 en el estadio de Berna, frente a 28.000 aficionados. Los goles del Benfica obra de Aguas, Coluna y Ramallest. Por Barcelona concretaron Sándor Kocsis y Czibor, mucho más famoso el primero que el segundo.
Sándor Péter Kocsis nació el 23 de septiembre de 1929 en Hungría y murió el 21 de julio de 1978. Actuó para los equipos de Ferencváros, Honvéd, Young Boys y Barcelona. Con este último equipo ibérico ganó dos Ligas y dos Copas. Fue internacional por su país en 68 partidos y anotó 68 goles. Estuvo en el Campeonato Mundial de 1954, donde luego de jugar cinco partidos se consagró como el máximo artillero del certamen con 11 anotaciones.
En la histórica victoria frente Alemania por 8-3 (20 de junio en Basilea) octavos de final, Grupo II, Kocsis anotó cuatro dianas. Fue campeón Olímpico con Hungría en los Juegos del año 1952. Ocupó los primeros planos del balompié húngaro al lado de otro ícono del balompié magiar, el inolvidable Ferenc Puskas.
Kocsis se suicidó al lanzarse desde una ventana, mientras estaba recluido en un hospital, en España.