Al igual que el Tour de Francia, la prueba de ciclismo más importante del mundo, la Copa de Europa de Clubes, más conocida hoy como la Liga de Campeones, nació en la redacción de un importante periódico galo, el prestigioso L’Équipe, y más concretamente por iniciativa de uno de los miembros de la redacción deportiva, el ex jugador francés Gabriel Hanot (noviembre 6 de 1889 - agosto 10 de 1968) quien también fue el gestor de la creación del renombrado y anhelado ‘Balón de Oro’ de nuestros días.
Aquella magistral idea no tuvo mucho eco en las altas directivas de la UEFA, fundada un año antes, en 1954. Dicha entidad estaba más interesada en lograr su total consolidación, antes que apoyar la idea de un cronista. Los contactos con la FIFA y la propia UEFA no dieron resultados halagüeños.
Por aquellos tiempos, estamos ubicados cronológicamente en 1955, las competiciones internacionales en el viejo mundo no eran desconocidas, pues desde 28 años atrás (1927) se disputaba la Copa Mitropa, certamen que reunía a equipos de Austria, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia, ampliada años más tarde a Italia, Rumania y Suiza. Otro certamen no menos importante era la Copa Latina, establecida en 1949 (en Colombia se iniciaba la famosa época de ‘eldorado’) y en la cual alternaban oncenos de España, Italia, Francia y Portugal. Eran torneos casi ‘amistosos’ que no convocaban a todos los equipos del continente europeo. Por ello el empeño de Hanot de crear la Copa de Europa, con presencia activa de todos los países de ese continente.
A instancia de L’Équipe, que reforzó la idea de Gabriel Hanot con la presencia de otro miembro de la redacción deportiva, Jacques de Ryswick, para los días 2 y 3 de abril de 1955 (en canchas colombianas estaba de visita el Sport Boys del Perú y Gabriel Ochoa Uribe emprendía viaje al Brasil para seguir su carrera de medicina) se organizó en París una reunión con la presencia de representantes de los principales equipos europeos del momento. Un mes antes la UEFA había negado, una vez más, su colaboración con esta iniciativa.
Tal reunión fue un total éxito, pues la idea de la Copa de Europa tuvo un gran mecenas en el dirigente español Santiago Bernabeu de Yeste (Albacete, julio 8 de 1895 – Madrid, junio 2 de 1978) presidente por lapso de 35 años del Real Madrid. Don Santiago, como vice-presidente ejecutivo de la comisión recién creada, fue el encargado de redactar las bases de la Copa de Europa (ahora Liga de Campeones). Esas normas fueron puestas a consideración de la FIFA, dada la intransigencia de la UEFA. Era la mejor ‘vitrina’ -entre otras cosas- para que el Real Madrid exhibiera a jugadores de la talla de Alfredo D’ Stéfano y Héctor ‘Pibe’ Rial, procedentes del fútbol de Colombia, desde algunos meses atrás.
Pero la UEFA no estaba dispuesta a claudicar y por ello, como contraprestación a la idea presentada por L’Équipe, promovió una alternativa de Copa de Europa, que no hiciera referencia a clubes sino a ciudades, con el fin de estrechar lazos deportivos entre villas europeas. Esta propuesta de la UEFA contó con el apoyo de la FA (Football Association) inglesa, entidad que estaba ‘dolida’ por no haber sido la gestora del ‘invento’ de la Copa de Europa en territorio isleño. Desde Inglaterra, Escocia, País de Gales (frente a este país el sensacional ‘Pelé’ anotó su primer gol mundialista en 1958) e Irlanda del Norte no se veía con buenos ojos la competencia futbolera creada por dirigentes de la parte continental de Europa. El propio Stanley Rous, por ese entonces secretario general de la FA y después Presidente de la FIFA, estaba entre los opositores. Estupideces que siempre han estado presentes en diversas manifestaciones del deporte, no es sólo ‘patrimonio’ del fútbol.
La UEFA salió avante con ‘la suya’ y creó la Copa entre Ciudades con Ferias, certamen que fue un rotundo fracaso. Tres años duró la primera edición de la misma. Cuando se jugó la final (mayo 1º. de 1958) ya se habían celebrado tres (3) Copas de Europa.
Pero como las buenas ideas a la larga salen triunfantes, después de la ya referida cita de París, en abril de 1955, la FIFA captó las bondades de establecer la Copa de Europa, evento respaldado por equipos como Rapid de Viena, Milán, Sporting de Lisboa y Real Madrid. De otro lado el apoyo de la cadena Eurovisión (transmitió por primera vez el Mundial de Fútbol de 1954 en Suiza) fue definitivo para hacer realidad el proyecto de L’ Équipe.
Cuando ya el ‘enano’ había crecido, la UEFA, por recomendación de la FIFA, allí sí salió a respaldar -seguramente a regañadientes- la iniciativa de crear este gran certamen, pero advirtiendo que la UEFA debería tener la autoridad de organizarlo y que la palabra EUROPA no fuese utilizada, pues debía quedar reservada a las competencias entre los equipos nacionales de ese continente. Aceptada esta exigencia (que en la realidad no se hizo efectiva) se citó a una nueva reunión en París para el 21 de mayo de 1955, cursando invitación a los clubes que mayor interés habían mostrado a lo largo de la gestación de esta idea. Entre otros (y hoy vigentes después de 56 años) asistieron Rapid de Viena, Real Madrid, Chelsea, Stade de Reims, Anderlecht y Sporting de Portugal. Los restantes oncenos ya desaparecieron del mapa futbolero.
Se estableció, igualmente, que en la Copa tomarían parte los equipos vencedores en la Liga anterior de su respectivo país. Tales conjuntos serían emparejado por sorteo, en sucesivas eliminatorias, que deberían disputarse a doble confrontación.
Pero la ‘bronca’ inglesa, pese a todo lo anterior, seguía vigente y por ello negaron al actualmente famoso (2011) Chelsea, la autorización para actuar en la I Copa de Europa, que tuvo cumplimiento entre septiembre de 1955 (ese año apareció en el panorama futbolero de Colombia el Deportes Tolima) y junio de 1956. Fue reemplazado por el onceno polaco Ruch Chorzow.
En razón de las precarias condiciones de las comunicaciones (algo más de cinco décadas atrás) en nuestro medio no existía ningún interés por el desenvolvimiento del fútbol en el viejo mundo. La prensa era muy poco lo que informaba, la radio era muy local y la televisión estaba recientemente establecida en el país.
Ya volveremos, en próxima nota, con los pormenores de la I gran Copa de Europa (1955-1956) que ahora despierta tanto interés con motivo del juego entre Manchester United y Barcelona este 28 de mayo en el campo sagrado de Wembley.
Tobías Carvajal Crespo
Mayo 28 de 2011