Ahora que está próximo a concluir el Giro de Italia, con un triunfo apabullante del español Alberto Contador, sin rivales de momento en la media y alta montaña, vale la pena recordar la trágica muerte (25 años atrás) del penúltimo corredor que encontró la muerte en la célebre carrera europea, antes del trágico final del belga Wouter Weylandt, de 26 años, en la edición de este 2011, cuando se disputada la 3ª. jornada entre Reggio Emilia y Rapallo.
Hace un cuarto de siglo no se presentaba un accidente fatal en el Giro itálico. En la carrera de 1986, (Mayo 12) cuando se cumplía la primera etapa entre Palermo y Sciacca, con recorrido de 135 kilómetros y ganada por el italiano Sergio Santimaría, se accidentó de especial gravedad el pedalista local Emilio Ravasio, de 27 años de edad, cuando restaban solamente 10 kilómetros para la meta final. Fue víctima de varios golpes en una caída múltiple. No obstante lo anterior montó de nuevo en su bicicleta y terminó la etapa, luego de lo cual se quejó de dolores de cabeza y mareos. En estado de coma fue llevado al hospital de Palermo, para extirparle del cerebro un coágulo sanguíneo. Después de una ligera mejoría, volvió una vez más al estado de coma, del cual jamás se recuperó.
Finalmente Emilio Ravasio, quien actualmente tuviera 52 años, murió 15 días después de sufrir el accidente, el 27 de mayo de 1986. En ese mismo Giro tomaron parte hombres de tanto prestigio como el norteamericano Greg Lemond y los italianos Francesco Moser y Giusseppe Saroni. Los dos primeros tuvieron ocasión de competir en Colombia.
La primera víctima del Giro fue Orfeo Ponsin en la competencia de 1952, cuando hacía un rápido descenso de la Merluzza. Posteriormente pereció el español Manuel Santiesteban, en 1976, a consecuencia de un trauma craneoencefálico.