El doctor Gabriel Ochoa Uribe, el técnico más laureado del fútbol profesional colombiano, siempre ha manifestado que la tranquilidad de un entrenador siempre reposa en el portero, equivalente a manifestar que todo conjunto se organiza del golero hacia adelante. La fase de cuartos de final de la actual Copa América es evidencia de lo anterior. Un total de cuatro porteros están directamente involucrados en la suerte de sus respectivos equipos, bien sea contando con una alta dosis de ‘buena’ o ‘mala’ suerte.
Luis Enrique ‘Neco’ Martínez, con dos errores garrafales, entregó el destino de Colombia contra Perú. Una de tales fallas ya la había evidenciado en un partido anterior, cuando trató de asegurar un balón en medio de varios jugadores, cuando lo correcto era rechazar de golpe de puño. Si ello ya había sucedido, cabría preguntarse dónde está el entrenador de arqueros, el señor Eduardo Niño, un portero que ciertamente pasó sin pena ni gloria por el balompié nacional, para corregir tales errores ? Qué puede enseñar Niño a Ospina, Martínez, Castillo, etc.? El fútbol colombiano, superada la inolvidable época de Farid Mondragón, Miguel Calero, Oscar Córdoba y René Higuita, ciertamente no ha vuelto a contar con un hombre de total confianza en el arco, pues el golero ‘titular’ del técnico Hernán Darío Gómez, el ahora incapacitado David Ospina, tampoco ofrece la plena seguridad.
El uruguayo Fernando Muslera, en una tarde de inspiración, permitió la clasificación del duro equipo ‘Charrúa’ frente a Argentina, que pese a no lucir sus mejores galas, quizás hizo un poco más por lograr la clasificación a la ronda semi-final.
Un día más adelante, Justo Villar, un digno émulo de José Luis Chilavert, pero sin vociferar a toda hora, logró la clasificación de Paraguay, sacando de la Copa a Brasil, uno de los grandes favoritos y amplísimo dominador del partido en un 90% del tiempo reglamentario. Ha sido para Villar quizás la actuación más consagratoria desde el momento que heredó el arco guaraní.
Y otro portero, Claudio Bravo, en un partido más equilibrado entre Chile y la sorprendente Venezuela, ‘entregó’ la clasificación de los australes, en un pasaje del partido, cuando ya no había tiempo para una reacción, máxime si tenemos en cuenta la fortaleza anímica y futbolera de los dirigidos por César Farías.
Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez (Colombia) y Claudio Borghi (Chile) deben tener la enorme preocupación del verdadero portero titular de cara a las eliminatorias de Copa Mundo, mientras Washington Tabarez (Uruguay) y Gerardo Martínez (Paraguay) si algo tienen plenamente seguro, es la custodia del arco ‘Charrúa’ y paraguayo, respectivamente.
Cuatro hombres, la mitad con ‘buena suerte’ y la otra mitad con ‘mala suerte’ tienen programada una ronda semifinal de Copa América totalmente inesperada. La lógica, que jamás existe en el fútbol, indicaba -al menos sobre el papel- que los cuatro equipos invitados a lo que resta de la Copa eran Colombia, Argentina, Brasil y Chile. Se dio todo lo contrario.
De momento, cuatro técnicos, Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez (Colombia), Sergio Batista (Argentina), ‘Mano’ Meneses (Brasil) y Claudio Borghi (Chile) a contar con el respaldo de una mínima parte de la opinión futbolera de su respectivo país y a soportar la dura y demoledora crítica de las mayorías, pues así es este asunto del deporte. Y todos ellos a esperar, con mucho anhelo, la próxima Fecha FIFA, para tratar de volver a enderezar el camino, si es que alguno de los ya citados no es ‘guillotinado’ en las pocas semanas.
Tobías Carvajal Crespo
Julio 18-2018