Este sábado 30 de julio se conmemoran 40 años de la fastuosa inauguración de los VI Juegos Deportivos Panamericanos en la ciudad de Cali. Cuatro lustros más tarde y casi sobre la misma hora, el estadio ‘Pascual Guerrero’ es escenario del primer doblete copero del Mundial Sub-20 de fútbol. Una digna y coincidencial conmemoración de tan inolvidable evento, tanto para la ciudad capital del Valle, como para Colombia.
La sede fue otorgada a Colombia el sábado 22 de julio de 1967, como justo premio a los ingentes esfuerzos de varios dirigentes del deporte nacional, encabezados por Alberto Galindo Herrera, quien no tuvo la feliz oportunidad de admirar la celebración del certamen, pues murió el sábado 31 de diciembre de 1966, seis meses antes de conocerse la determinación de la ODEPA en la ciudad canadiense.
Antes de Cali, fueron escenario de los Juegos, Buenos Aires en 1951, Ciudad de México en 1955, Chicago en 1959, Sao Paulo en 1963 y Winnipeg en 1967.
La idea de celebrar los Juegos en Cali nació hacia el mes de noviembre de 1964. La primicia informativa la suministró el diario ‘El País’.
La primera medalla de la historia Panamericana la obtuvo el atleta vallecaucano, Jaime Aparicio, en la prueba de 400 metros planos, en la pista de carbonilla del estadio Monumental del River Plate. Cuatro años más adelante (1955) hizo suyo el oro el rutero antioqueño Ramón Hoyos Vallejo, al ganar la prueba de gran fondo en carretera. La tercera medalla dorada (antes de la justa en Cali) la logró otro ciclista, Martín ‘Cochise’ en la prueba de 4.000 metros persecución individual, en la pista del velódromo de Winnipeg. Impuso un tiempo de 4’-58”-03.
Esos fueron los tres únicos grandes triunfos del deporte colombiano, coronados con oro, antes de ser Colombia sede del máximo evento continental del deporte.