El ya cercano viernes 7 de octubre será la fecha punto de partida de las extensas eliminatorias suramericanas para el Mundial de Brasil 2014. Una fase clasificatoria -que a diferencia de otras eliminatorias- concluirá en el mes de julio de 2013, pues de inmediato (y con un año de anticipación) se conocerán los respectivos grupos del mundial brasileño. El sorteo ya no será, como aconteció en los últimos mundiales, a comienzos del mes de diciembre del año anterior al certamen.
Por el hecho de actuar Brasil como país anfitrión, los penta-campeones no harán parte de la fase eliminatoria. Cada uno de los nueve (9) países restantes de América del Sur, jugará un total de ocho (8) partidos, cuatro de local y cuatro de visitante, en ambas vueltas.
Como el calendario, por tozuda determinación de la Conmebol no sufrió modificaciones, Colombia no jugará en la primera fecha (octubre 7) pues el rival era Brasil. El resto de la jornada se cumplirá de la siguiente forma, con partidos nocturnos:
En Lima: Perú vs. Paraguay
En Quito: Ecuador vs. Venezuela
En Montevideo: Uruguay vs. Bolivia
En Buenos Aires: Argentina vs. Chile
En lo que resta del año 2011, las fechas eliminatorias de la Copa Mundo serán:
Martes 11 de octubre
Viernes 11 de noviembre
Martes 15 de noviembre
Para lo que sigue del certamen no están plenamente definidas las fechas, pues éstas podrían sufrir un receso entre cinco y seis meses.
La FIFA sigue empeñada en hacer de las eliminatorias suramericanas a los mundiales, un Campeonato Suramericano o Copa América a dos rondas, con el natural desgaste que ello implica. Pero desde cuando el dinero dicta la última palabra, nada se puede hacer con lógica, con sensatez. Eso de reunir a los jugadores de los diferentes países del área, cada tres o cuatro meses para dos fechas y luego del corto receso de un mes la otra citación, es contraproducente, pues se mantiene la mente entre el cumplimiento con el equipo de turno y la respectiva selección, además de varios cruces al Océano Atlántico. No hay tiempo de reconocimiento, de acoplamiento entre quienes actúan en Europa y los pocos refuerzos reclutados de equipos del torneo local de cada país. Pero desde que las taquillas ‘se acoplen’ a los intereses económicos de los directivos, todo vale.
Para el Mundial de 1978, por el hecho de ser Argentina el equipo local, los nueve países de América del Sur se distribuyeron en tres grupos, cada uno con igual número de equipos. Así las cosas, cada equipo realizó cuatro (4 partidos) dos de local y dos de visitante, en un tiempo mínimo.
En la actualidad, para esos tres grupos, podrían ‘sembrarse’ tres cabezas de grupo, teniendo en cuenta el desempeño en el último Mundial. Los dos adicionales, para completar cada grupo, hacerlo por sorteo. Pero eso actualmente es un ‘imposible’. Jugar y jugar, no importa los sacrificios que ello implique. El signo pesos tiene -y tendrá- la palabra por décadas.