Para verdades, no hay nada más cierto que el paso del tiempo. Con motivo del III Campeonato Suramericano Juventud de América, celebrado en varias plazas del país entre enero y febrero de 1964, algo así como 48 años atrás, se registraron impresionantes llenos en el estadio ‘El Campín’ de Bogotá. La afición nacional cerró filas en torno al cuadro criollo, orientado por los técnicos Efraín ‘El Caimán’ Sánchez y Antonio Julio de la Hoz.
Con motivo de uno de los juegos más esperados, Colombia vs. Paraguay (domingo 19 de enero) el diario ‘El Espectador’ ilustró al día siguiente una de las fotografías del compromiso con este título: “Más de 2.000 aficionados con boleta no entraron a ‘El Campín’”. Y seguía el pie de foto: “Los aficionados que ayer (más de cuatro décadas atrás podemos decir hoy) llenaron el estadio ‘El Campín’, tuvieron que hacer largas colas para entrar a las tribunas. Una vez más se demostró que Bogotá NECESITA UN NUEVO ESTADIO porque el actual resulta ahora totalmente insuficiente para atender las solicitudes de los aficionados que han hecho del fútbol el deporte nacional”.
Y ya la propia nota, alusiva al tema decía a la letra: “Se calcula en más de dos mil el número de aficionados que con boleta en mano, no pudieron entrar al estadio ‘El Campín’ en el día de ayer. Esta anomalía, que ha sido motivo de numerosos reclamos, se atribuye a que se vendieron más boletas del aforo oficial o a que hubo una falsificación de ellas y que fueron vendidas por inescrupulosos intermediarios.
“El hecho causó gran indignación y es necesario adelantar una severa investigación para que se estudie la forma de compensar a quienes sufrieron esta lamentable descalabro en las mismas puertas del estadio y que fueron cerradas sin causa justificada…”
Pese al hecho de haber transcurrido 576 meses de aquel contratiempo, la nota podría tener perfecta validez al día siguiente de un ‘clásico’ regional o nacional en pleno año 2012. Por ello, para verdades el paso del tiempo.