Se cumplieron los pronósticos. La etapa entre Buga y Cartago, sobre terreno completamente plano, no produjo cambios fundamentales en la clasificación general de la Vuelta a Colombia. Los 139,2 kilómetros se caracterizaron por el alto ritmo de velocidad impuesto por los ciclistas, en muchos pasajes de la jornada rondando los 50 kilómetros por hora, bajo un sol canicular.
A diez kilómetros de la meta, intentaron la fuga Libardo Niño, tri-campeón de la Vuelta y Juan Pablo Wilches, quienes alcanzaron a tomar una ventaja de escasos 100 metros sobre el grueso lote de participantes, que rápidamente los absorbió.
En un remate a la europea, caracterizado por las altas velocidades, se impuso el excepcional velocista Juan Pablo Forero del equipo Colombia es Pasión, con tiempo de 2h-54m-06s, seguido por Jackson Rodríguez de Lotería del Táchira y John Freddy García, de Gobernación de Norte de Santander-Selle Italia, ambos con el mismo registro.
Gran recibimiento a la Vuelta en la ‘Villa de Robledo’, que se caracterizó por un perfecto orden.
El 9 de enero de 1951, la IV etapa de aquella Vuelta llegó a Cartago, procedente de Manizales. Ganó, hace 55 años largo, el antioqueño Roberto Cano Ramírez (ya fallecido) con tiempo de 2h-57m-26s.
La XII jornada de la Vuelta, que debe terminar el próximo domingo con un circuito de 108 kilómetros en Medellín, se cumple este jueves entre Santa Rosa de Cabal, cuna del gran ‘Tigrillo de Pereira’, Rubén Darío Gómez Bedoya, campeón de la Vuelta de 1959 y 1961 y Ciudad Bolívar, sobre un trazado de 192,8 kilómetros, la segunda y última jornada más larga de la actual competencia.